Lady Gaga: Super Puta MTV 2.0

Si en el anterior post les instaba a que tiraran a la basura sus mp3 de las grandes divas de la canción moderna (llámenla “pop”, llámenla “house”), ahora les digo: ¡¡¡¿¿pero qué habéis hecho desgraciadas de mierda??!!.  No me hagáis nunca caso, que yo hablo de coña, que hablo a tontas y a locas. Bueno, la verdad, es que si me apuran es mucho más entretenido pensar sobre las grandes divas que escucharlas, y eso que muchas de sus canciones están diabólicamente producidas como para convertirse en glutamato para los oídos, y uno nunca se cansaría de escucharlas. Sin embargo, pese a la atracción que pudieran tener sus melodías metálicas, la aparición de una nueva y gran diva como Lady GaGa es algo que los aficionados a la cultura popular celebramos como un complejo sodoku comercial, un problema de física cuántica, y un acertijo visual, todo a la vez. ¿De dónde viene ese producto conocido como Lady GaGa (un producto con copyright propio)?. Las dudas sobre el origen de la fiebre Gaga (¿es un extraterrestre?, ¿es un travesti?, ¿es un extraterrestre travesti?)  cobran mucho más sentido si la comparamos con la reina madre del pop, Madonna, la matriz de la que sale la copia Gaga. Antes de que los fans fatales de uno u otro lado se me echen encima, escuchen y lean con tranquilidad, hombres de Dios, porque las semejanzas y las diferencias que se establecen entre una y otra son esenciales para comprender la evolución de la representaciones de la mujer en la cultura popular. Vayamos primero por las semejanzas:

Vamos a ver, queridos corderitos, en qué se parecen  Lady GaGa y Madonna. Vale, ambas son de origen italoamericano, pero la cosa no va por ahí… pensar… os ayudo: ambas son Suuuuper… ¿alguien?… Super Putas MTV. La verdad es que para llegar a esa conclusión no hay que marearse mucho la cabeza porque todos podemos reconocer  a la mujer hipersexualizada de los videos musicales, pero quien ha pensado y meditado sobre ello, y ha logrado superar la simple indignación es Virginie Despentes post-feminista radical, directora de Fóllame (1998) y cuyo libro Teoría King-Kong ha sido recientemente traducido al castellano por la editorial Melusina (imprescindible su catálogo). A lo que íbamos, en ese libro Virginie Despentes explica este fenómeno de la mujer hipersexualizada, de la mujer canlentona del pop en estos términos:

Ya sea mientras andamos por la ciudad o cuando vemos la MTV o un programa musical de la primera cadena o cuando hojeamos una revista del corazón, nos asalta la explosión del estilo super-puta, por otra parte muy favorecedor, que adoptan muchas chicas. Es una manera de disculparse, de tranquilizar a los hombres: <<mira que buena estoy, a pesar de mi autonomía, de mi cultura, de mi inteligencia, en realidad lo único que quiero es gustarte>> parecen gritar las niñas en tanga, Tengo la posibilidad de vivir de otro modo, pero he decidido vivir alienada a través de las estrategias de seducción más eficaces.

Podemos extrañarnos, a primera vista, de que las chavalas adopten con tanto entusiasmo los atributos de la mujer <<objeto>>, que mutilen su cuerpo y lo exhiban espectacularmente, al mismo tiempo que esta joven generación valoriza la <<mujer respetable>>, lejos de la sexualidad lúdica. La contradicción es tan sólo aparente. Las mujeres envían a los hombres un mensaje tranquilizador: <<no tengáis miedo de nosotras>>. Vale la pena llevar ropa poco confortable, zapatos que dificulten la marcha, vale la pena rehacerse la nariz o hincharse los senos, vale la pena morirse de hambre. Nunca antes una sociedad había exigido tantas pruebas de sumisión a las normas estéticas, tantas modificaciones corporales para feminizar un cuerpo. Al mismo tiempo, ninguna otra sociedad ha permitido de modo tan libre la circulación corporal e intelectual de las mujeres. La re-feminización de las mujeres parece una excusa que viene después de la pérdida de las prerrogativas masculinas, una manera de tranquilizarse, tranquilizándoles. <<Liberémonos, pero  no demasiado. Queremos jugar el juego, no queremos poderes vinculados al falo, no queremos asustar a nadie.>> Las mujeres se aminoran espontáneamente, disimulan lo que acaban de conseguir , se sitúan en la posición de la seductora, incorporándose de este modo a su papel, de modo tan ostentoso que ellas mismas saben que –en el fondo- se trata simplemente de un simulacro. El acceso a los poderes tradicionalmente masculinos implica el miedo al castigo. Desde siempre salir de la jaula se ha visto acompañado de sanciones brutales.

Esta reflexión, negro sobre blanco, está no sólo en el corazón de la representación llamada Madonna como en la representación llamada Lady GaGa, sino en el 99% de las revistas dedicadas a las mujeres. Y tiene aquí un claro sentido: no puede haber una representación poderosa de la mujer que no sea super-puta y que con ello sea super-tranquilizadora (recordemos el libro Sex de Madonna que se publicó a la vez del álbum Erótica… aunque ambos casos hayan quedado como juegos de niñas). Claro que a partir de ahí vienen las diferencias, que en este caso son más que jugosas: ¿en qué se diferencia Madonna de Lady Gaga?. Principalmente en que Lady Gaga es (1) más travestí, más transexual y (2) en que Lady Gaga es más cibernética y/o virtual y por lo tanto representa mejor estos tiempos que corren. Me explico.

1. Decía el filósofo francés Jean Baudrillard… al que yo cada vez que lo leo, entiendo lo que entiendo, que es más bien poquito por no decir nada, pero no puedo dejar de encontrarlo fascinante cuando alguna vez pillo algo… pero a lo que íbamos: decía Jean Baudrillard en su artículo Todos somos transexuales que tras la revolución sexual de los 60s resultaba muy difícil mantener las diferencias de sexo muy acentuadas (una mujer vale tanto como un hombre) y que por lo tanto para representar los  “signos carnívoros de la sexualidad” (que como hemos visto son necesarios para tranquilizar a los hombres) las mujeres echaban mano de los travestís “sólo ellos, como es sabido, viven de los signos exagerados, de los signos carnívoros de la sexualidad”. Y que se recurre a ellos porque vivimos en una época de “simulacros eróticos y kitsch transexual en toda su gloria” y porque ninguna mujer cabal puede asumir los discursos que la publicidad y los videoclips lanzan sobre la mujer.

El filósofo Jean Baudrillard y el tanga de Lady Gaga.

¿Y qué discursos son esos que se transmiten a través de los video-clips y los anuncios?. Esencialmente “la exageración del discurso sexual” pero que nunca es perverso, libertino, amenazante. Es un “exorcismo del cuerpo sexual por la exageración de los signos sexuales”, “el exorcismo del deseo por la exageración de su puesta en escena” (y la exageración de la comercialización). Eso, oye, tal cual, tal cual es Lady Gaga. Lady Gaga se representa como un travestí, como una mujer que parece un hombre disfrazado de mujer  exagerando su sexualidad, que como hemos visto nunca es amenazante, cuando menos, superficialmente violenta. Quiero decir, sería un punto ver a Lady Gaga calzando un cinturón polla follándose a un chulazo. Pero no esperemos cosas así, que puedan molestar. Esa sexualidad hiperbólica y teatrera (porque mira que es teatrera) está en la base de su éxito, y no lo digo yo, que lo dice gente tan superficial como la revista de moda vmagazine quien le dedicó un editorial (ahí es nada) diciendo: “Convierte su propio cuerpo en un objeto, ‘glamouriza’ sus experiencias sexuales y se toma su arte demasiado en serio. Ése es el motivo de que Lady Gaga sea la próxima Reina del Pop“. La diferencia con Madonna es esencial. Madonna rara vez ha sido tan travestí como Lady Gaga, por lo menos no hasta desatarse toda una rumorología sobre si Gaga es una hermafrodita o no, y si tiene un pequeño pene a modo y manera de clítoris superdesarrollado. Con video y todo:

2. Ahora está la cuestión de los referentes, de cómo está construido el producto Madonna y de cómo se diferencia del producto Lady GaGa. Existe un mítico artículo escrito por la reina madre de todas las post-feministas que es la americana Camille Paglia (no os puedo dar la referencia porque dejé ese libro y nunca me lo devolvieron, y valía un pastón) donde explicaba de qué retazos estaba hecha Madonna. Cómo tomaba en ciertos momentos la estética de una Marilyn Monroe, como tenía, a veces el rollo de vagabunda posmoderna, de una italiana cristiana… en fin, ya me entienden. Lo que nos interesa de ese artículo no son tantos los referentes como el proceso de construcción. Lo voy a decir sencillamente: a Madonna se le veían las costuras. A pesar de llevar capas y capas de personajes encima, todos más o menos, aunque desde luego sin la gracia de Camille Paglia , podíamos diferenciar los referentes “mira aquí hace de la Monroe, mira…”.

Sin embargo, lo glorioso de Lady GaGa, y esto lo encuentro simplemente glorioso, es que… ¡¡tachan!!… no tiene referentes. Lady Gaga es pura simulacra tal como lo explicó otra vez el pesado de Jean Baudrillard. Y que yo lo voy a explicar sencillito: Lady GaGa es una copia de una copia de una copia de una copia del que nadie recuerda el original. O dicho de otra manera, es una copia sin original. Lo cual es mucho más fascinante que hacerse un traje a retazos. Lady GaGa es un personaje cibernético, es como Kyoko Date, la primera estrella virtual creada en Japón (una adolescente cantante creada en 1996: ver video más abajo). Y esto, supongo, y es mucho suponer, no es una ni una paranoia mía, ni creo que Lady Gaga lea a Jean Baudrillard, pero sí que está ejemplificado en sus videos: barroca e hipersexualizada pero siempre parece plana, muchos de su movimientos son mecánicos, robóticos y repetitivos. Además su vestuario y su maquillaje hace de ella un personaje que parece que lleve el photoshop incorporado. Concluyendo: Lady GaGa ES la nueva Reina del Pop contemporáneo porque sus productores han comprendido mejor que nadie el estilo del mundo, lo cual no significa que tenga que durar más de un año. De hecho, que Lady GaGa dure tanto como Madonna iría en contra de su naturaleza de puro holograma:

Os dejo con la mejor parodia que he encontrado de Poker Face, una cantada nada más ni nada menos que por Westboro Baptist Church que son esos lunáticos extremistas americanos que creen que EE.UU. está condenado por su permisividad hacia los homosexuales y que atacan a nuestra diva por su lujuria y por su apoyo a la causa gay (aquí tienen el video de su discurso en Washington… aviso, no es una gran oradora). El video lo han hecho de coña unos graciosos, unos chisgarabises. La letra sobreimpresionada: God hates you, Lady Gaga.

Homopunk Homosuperior.

Este blog que es muy fan de las cosas que nos gustan, que cree, además, que el fenómeno fan (fandom)  es una de las piezas claves para entender la libre circulación de información en la era del internete, no puede dejar de glosar a esas personas completamente extravagantes de las que estamos enamoradas como son los cantantes melódicos. Más aún si son mariquitas, pues junto al interés particular y fanático por los cantantes no podemos dejar de preocuparnos por un tema social de vital importancia como es “La educación del príncipe sodomita”, esto es, no podemos dejar de  tener el corazón en un puño por nuestros jóvenes gays y lesbianas que tienen una cultura popular hecha unos zorros.  Porque no es que pensemos que el tema del acoso escolar sea un tema secundario, o que la concienciación de familias de jóvenes gays y lesbianas sea una tontería… pero, cuándo ese jovencito afeminado se mete en su cuarto con el ordenador, o esa simpática lesbiana riot girl se tumba en su cama con los cascos, ¿qué escuchan?. Pues mierda. Así de claro. La cultura gay se ha vuelto mayoritaria saliendo de las catacumbas del underground y se ha convertido en algo muy triste: grupos comerciales con tonadillas insulsas, productos de una sexualidad no ofensiva, comedias románticas que son para llorar… En fin, que no creo que ningún gay en particular o como grupo tenga que resolver esa ecuación tan problemática como es la de la adaptación al capitalismo pero que los productos de temática gay se hayan convertido en meanstream, es decir, se hayan adaptado a los gustos mayoritarios, presenta una pregunta esencial de la cultura popular contemporánea: ¿merece la pena edulcorar una subcultura potente para llegar a todo tipo de público?. O dicho de otro modo: ¿merece la pena acostarse con todo el mundo para ser popular?.  Todas esas preguntas me llevaron a la figura de Pete Shelley, cantante del grupo Buzzcocks y el punk más camp, es decir, el punk más mariquita de la escena inglesa de los 70.

Chicos, mi propuesta es esta: tirar por el retrete todos esos aburridos mp3 de las divas de la canción gay, las reinas del vocoder (ese aparitito que distorsiona la voz estilo Cher), y haceros con la discografía completa de Buzzcocks, dar cuatro saltos, cuatro voces y veréis que divertido. Además que  Pete Shelley no es sólo una estrella de primer orden sino que por escribir, escribió la canción de amor adolescente perfecta cuyo larguísimo título dice: Ever Fallen In Love With Someone (You Shouldn’t've Fallen In Love With)?. Esto es: Alguna vez te has enamorado de alguien (de quien no deberías haberte enamorado). Y dice así:

You stir my natural emotions
You make me feel I’m dirt
And I’m hurt
And if I start a commotion
I run the risk of losing you
And that’s worse

(Me remueves mis emociones naturales / Me haces sentir sucio / Y me duele / Y si empiezo una conmoción / Corro el riesgo de perderte / Y eso es peor).

Vamos, la canción de amor quinceañero perfecta, y que no está cantada por una de esas adolescentes super-putas de la MTV, sino por un tío feo, proletario (hijo de una obrera textil) e inglés. Porque, chica, quien alguna vez no se ha enamorado de quien no debía se ha perdido media vida. Otra canción que si se quiere también podemos considerar de amor, pero bien diferente, es “Orgasm addict” (el amor por uno mismo). En ella se habla de otro de los hábitos adolescentes por excelencia, esto es, machacársela hasta la muerte y follarse a todo bicho viviente que se moviera, algo que según parece iba mucho con la filosofía del grupo. Ahí va la música y los momentos estelares de la letra:

you’re an orgasm addict.
sneaking in the back door with dirty magazines.
now your mother wants to know what all those stains on your jeans.(…)

you get in a heat, you get in a sulk.
but you still keep a beating your meat to pulp.
and you’re an orgasm addict.
you’re an orgasm addict (…)

(Eres un adicto a los orgasmos / escondiéndote en la puerta trasera con revistas sucias / ahora tu mama quiere saber que son esas manchas en tus vaqueros

Te pones en un calentón, te pones cabreado / Pero sigues machacándote la carne hasta hacértela papilla / Y eres un adicto al orgasmo / Eres un adicto al orgasmo).

A parte de apreciar la belleza del uso del inglés con frases como “still keep a beating your meat to pulp”,  podemos afirmar que Pete Shelley fue una persona sumamente creativa en todos los terrenos y momentos de su carrera, incluso, en solitario, que es cuando ya caemos rendidos a sus pies. Porque si bien Buzzcocks fueron punks de segunda ola, formados a raíz de asistir a un concierto de los Sex Pistols, la actitud alternativa, arriesgada y mariquita de Pete Shelley no declinó cuando inició su carrera en solitario interesado, oh no, por el techno pop que reinaba allí por principios de los 80. Justo en el momento en que se declara bisexual, y como todos los cantantes  bisexuales acabó haciendo  una arriesgada canción mariquita   llamada “Homosapien” que fue censuraba por la BBC “por su contenido homosexual explicito”… y vamos a ver, quizás estaban ya avisados por “Orgasm addict” pero la letra se las trae incluyendo frases como “I´m the shy boy / You´re the coy boy” (es decir “Yo soy el chico tímido / Tu eres el coqueto”), o el muy explicito “Homosuperior in my interior”, que oye, tal cual, “Homosuperior en mi interior”. El vídeo, pues ya lo podrán ver, a Pete Shelley, me lo ponen guapísimo, como un niño comunicante, sacando pluma por los cuatro costados, en un escenario de horror posmoderno y en un vídeo con todos los tics visuales de los 80. Como decía un usuario de youtube: “¡¡Dios mío!!, es como Pee Wee Herman pero en FABULOSO”.

En fin, que yo les dejo y que me pongo a ensayar frente al espejo las caras que hace Pete en este video (estoy obsesionado por cómo sale del cuadro en el minuto 1.47), preguntándome: ¿es  Pete Shelley una de las personas más guays de las décadas que van de los 70 a los 90?.

He acabado exámenes…

… he aquí una pequeña canción para celebrarlo, una canción que me pone de muy buen humor y que está interpretada por uno de los grandes maestros del ukelele y de la extravagancia, así en general. Si lo escuchan no podrán pasar un día sin él, es el gran Tiny Tim… me voy a vivir in the sunlight:

Esta canción, por cierto, apareció en el primer y mítico episodio de Bob Esponja.

¿Quién es el misterioso hombre?

¿Quién es el MISTERIOSO HOMBRE QUE SILBA?… ¿ha venido a ayudarnos o ha venido a DESTRUIRNOS?

Hay algo terriblemente maligno en esa canción… me produce un estado hipnótico y a la vez descontrolado y violento. El día que suba a la azotea para disparar aleatoriamente contra la gente, seguro, seguro sonará esta canción. Así que si estáis paseando y oís a Whistiling Jack Smith poneros a cubierto… me sangran los oídos…

Tènies: una rubia il.legal a la redacció d`Eines

Miren, y con este post dejo ya de hablar de mí y me pongo a escribir sobre algo que le interese a alguien además que a mi madre, miren, yo soy una persona de muy baja intensidad. Quiero decir, ya no soy muy joven, no tengo un poder adquisitivo muy alto, no tengo un título universitario (todo se andará), mis lazos sociales son ciertamente débiles, no salgo por la noche, no tengo coche ni sé conducir, y aunque no soy un heterosexual al uso tampoco soy tan gay como para estar de moda, si a esto añadimos que voto a los que voto…. Vamos, un desastre. Porque todas esas rarezas me quitan el placer de ser un sujeto estadístico, de ser uno de esos que opinan lo mismo que 3 millones de personas. Porque como ustedes comprobaran sólo pienso unas tonterías grandísimas y extravagantes y tan sólo por el placer de llamar la atención. Además mi intención es dedicarme, ay, a la cultura (que es algo que interesa a quien interesa, o sea, a poquitos), pero mientras  escalo esa montaña empinada me mantengo haciendo los trabajos más variados. Vamos, que soy un perdedor en toda regla, me falta la “L” de “looser” tatuada en la frente. ¿Creéis que con todo ese panorama es una buena idea ponerse a criticar a nuestras clases sociales más elevadas, a nuestros dirigentes, a las personas que en un futuro cercano me podrían ofrecer trabajo?. Pues no, no es buena idea. Pero mira siempre he sido un bocazas, y prefiero la condenación eterna que perder la oportunidad de hacer un chiste. Sin embargo ser así de idiota tiene sus recompensas: me han ofrecido un puesto en el consejo de redacción (lo siento, me encanta lo del “consejo de redacción”) y una sección fija en una revista que yo admiraba secretamente: Eines… y cuando me llamaron me imaginé que era para llevar los cafés. Seguro que pensarán: “eso de Eines seguro que debe de ser una astracanada de moda y de tendencias”. Pues no, hombres de poca fe. Que me han metido en una revista de pen-sa-mi-en-to y reflexión. Ojo que es fuerte la cosa. Pero miren, les pongo una entrevista a mis admirados compañeros que me lo explican de maravilla:

Además no sólo eso sino que para el primer número en que colaboro me han puesto en portada. ¡¡¡Mi primera portada!!!. Nada me hacía  tanta ilusión desde que el ayuntamiento de mi pueblo me premió por una redacción a la Constitución… En serio, no se lo creerán pero ya de joven era una persona quebradiza preocupada por los derechos y deberes de todos los españoles, y ya mis compañeros de pupitre y mis tutores me decían: “algún día saldrás en una portada…”. Claro que ellos se imaginaban en la  Marie Claire o la Burda (aún no eran los tiempos en que los transexuales adolescentes eran de interés nacional), y no en una revista de pensamiento que tiene como lema “papers per al canvi social”.

En fin, que las paginitas que me han dado para que emborrone se llaman “Tènies” y es un juego de palabras con el título de la revista “Eines” que hace referencia a las tenias, la solitaria, ese parasito tan simpático que se introduce en el intestino y que se va alimentando del huésped, pues de ese modo, más o menos, voy a actuar en la columna. Así pues, aunque por aquí nunca he hablado de política local o autonómica, mi lema siempre ha sido  “think global, act local”, que traducido viene a ser “actúa loca” o algo así. Y de eso irá Tènies de echarse una risa sobre los dirigentes valencianos (ahora el problema está estar a la altura de la parodia), y sobre los usos y costumbres de esta santísima tierra. En fin que aquello va a ser un O tempora, o mores!, un “¡Oh tiempos, oh costumbres!” locución latina de origen ciceroniano… aunque yo siempre he preferido de las frases de Ciceron esa tan bonita de: “Quosque tandem abutere, Rita, patientia nostra? quam diu etiam furor iste tuus nos eludet? quem ad finem sese effrenata iactabit audacia?” que traducida viene a ser: “¿Hasta cuando, Rita, vas a abusar de nuestra paciencia? ¿Cuánto tiempo todavía ese furor tuyo nos burlará? ¿Hasta qué límite (tu) audacia irrefrenada se agitará?”… en fin que me lio. Que de algún modo tenía que presentarme y decidí hacerlo tal cual soy, es decir, en plan rubita tonta tontísima. Os dejo con el primer párrafo:

Una voz muy amiga, muy enterada, y con un fuerte acento central me dijo “Estant buscant una veu juvenivola a la revista Eines”, así que pensé para mis adentros: “para juvenivola, jo”. Y con esa actitud y unos zapatos que gritaban “¡¡Soy chic!!…” y que hacían juego con una boina ladeada que susurraba “…desde mi materialismo dialectico” me planté en las lujosas oficinas de Eines. Allí estaba yo delante de la puerta, una sinfonía de rojos con alguna concesión al fucsia, dispuesta a llamar. “Disculpen… vengo por lo del anuncio…¿El Gran Timonel, por favor?”. A lo que se me respondió secamente que, de eso, no gastaban. La redacción de Eines era tal y como la imaginaba, o sea, parecida a una peli de Errol Flynn : un barco a la deriva lleno de barbudos fumando. ¡¡¡Hasta las mujeres tenían barba!!!…

Si quieren seguir leyendo, pues oye, se la compran por aquí (se ha ampliado la distribución, en Ruzafa, la podrán encontrar en la librería Slaughter o en Didasval, vamos, el kiosco de Alfredo)   o le echan un vistazo, en plan ratilla, en su edición digital aunque queda mucho más bonita, donde va a parar, la versión de papel, encima de la mesilla, y con el diseño de Tomas Gorría.

Pero volviendo al personaje que me he creado para “Eines” y que es el mismo de siempre, o sea, la rubia tonta jovencita inspirada claramente en una de mis películas preferidas  Legally Blonde (2001), donde una estupenda Reese Witherspoon resuelve casos y desfaze entuertos aplicando a la justicia los conocimientos mas chochis del mundo: que si depilación, que si cardados, que si cómo combinar… Así que no podía acabar de otra manera que poniendo un fragmento de Legally Blonde, pero no la película, sino el musical inspirado en la película, que fue todo un exitazo en Nueva York y en el saloncito de mi casa gracias números como estos: “Gay or european?” donde en un juicio se trata de averiguar si el acusado es eso, gay o europeo, y que tiene una gran gran gran letra:

“So stylish and relax/ Gay or european?/ I think his chest is wax”

Quien quiera saber más de Eines aquí el reportaje que nos han hecho los del Informatiu.com

De cómo me aparecí a la pintora mexicana Nancy Almazan…

… y claro, la mujer tuvo que  pintarme, porque aparecerse para nada.

No es nada extraño que en el mundo del arte encontremos un buen número de pinturas inspiradas por sueños, visiones o apariciones marianas. Desde el surrealismo al simbolismo pasando por el barroco más fundamentalista, mucha de la mejor de la pintura ha nacido de una sombra, una imagen borrosa en una pesadilla, o una exaltación espiritual que ha arrebatado a esos seres tan sensibles como son los artistas. Vean por ejemplo el cuadro de Marc Chagall Autorretrato con musa en el que el pintor se retrata inspirado por su mujer en forma de ser alado. Lo que ciertamente resulta bastante raro es que sea uno mismo, que además de carecer de alas no tiene oficio ni beneficio, el que se le aparece a una pintora mexicana Nancy Almazan para inspirarle un cuadro. Una pintora a la que, además, no conozco de nada. Pero oye, eso me ha pasado a mí, y lo descubrí a través de una serie de emails encadenados que me iluminaron en una época tan gris como es la de los exámenes. En uno de ellos Nancy me preguntaba: “¿eres tú la persona que se ha aparecido en mis sueños y en mis cuadros?”

Empecemos por el principio: hace más de un año viví una temporada larga en Estados Unidos, más concretamente en un pueblo muy pequeño conocido internacionalmente por ser el sitio desde donde fue lanzado un niño en globo, que luego no, que el niño no estaba allí y los padres lo hicieron por el espectáculo. ¿Se acuerdan?. Sin coñas, yo viví allí. El sitio era encantador, no sólo porque parecía que te hubieras ido a vivir al pueblo de las Las chicas Gilmore, y porque te daban ganas cada dos por tres de meter la cabeza en el horno de lo amable que era la gente, sino por la cerveza (Fort Collins es conocida por sus muchas fábricas de cerveza de calidad). Total, que allí hicimos buenos y queridos amigos, entre ellos Josh, que en aquel tiempo era un artesano de izquierdas que insultaba a George Bush a grito pelado en los pubs. Con su familia, Steph y Brewer desarrollamos un sentimiento muy cercano, que la verdad nos ayudaba mucho a estar tan lejos de todo lo conocido. Cuando un americano te dice “pásate cuando quieras por casa” es un regalo que se debe apreciar en lo que vale. En fin, que este invierno Josh y su familia se fueron a pasar las Navidades a México y este fue el email que me mandó convenientemente traducido:

“Steph, Brewer, y yo fuimos a Mexico para descansar un par de semanas y para montarnos una aventura yendo en bus arriba y abajo por la Rivera Maya. Conocí a una fantástica artista en Playa del Carmen. Estaba medio borracho paseando por las calles  a eso de la media noche, cuando de repente estaba en medio de un art show. Tan pronto como vi el cuadro, tú eras mi único pensamiento. Le di a la artista mi email y le conté acerca de mi bello español [aquí Josh claramente exagera de una manera muy americana] al que la pintura me había evocado, y cuando volví a casa la pintora me había mandado por email fotos de sus obras.¡¡Seguro que adivinas cual fue el cuadro que me recordó a ti!!. Espero que estéis bien, amor para los dos, hablamos pronto”.

Así que Josh no sólo le dio su email sino la dirección de este blog que la pintora tuvo la delicadeza de ojear, así que, algo que se lo agradezco profundamente, se decidió a escribirme explicándome un poco su obra, que me encanta, la verdad, y su vida, que tiene visos de ser un telenovelón de esos que no puedes dejar de ver:

“Nacho, pues nada que tuve la fortuna de conocer a tu encantador amigo Josh en Playa del Carmen.  Me presento, soy Nancy Almazán, una pintora loca que luego de estar “exiliada en Francia 5 años regresó a su país con un sentido más nacionalista del que se fue. Te paso el link de mi pagina, para que tu mismo compruebes  el giro que dio mi obra en los últimos dos años (http://nancy-jarry.en.artelista.com/).  Pues te cuento que yo estaba plácidamente en la 5ta exponiendo mi obra en la calle cuando Josh, pasó y se quedó pasmado, porque te encontró retratado en uno de mis cuadros, platicamos mucho al respecto y le conté la historia de cómo surgió la idea, y bueno ahí te va…. Yo comencé la serie de los luchadores a petición del Greñas, que esta al frente de los restaurantes “la panza es primero” que como están en España a lo mejor hasta los conoces, bueno, pues él es fan de las luchas y lo ha proyectado en la decoración de sus locales.” Aunque no conozco al Greñas, ¡¡qué gran apodo!!, el nombre “La panza es primero”, sin bromas, es un nombre que me inspira confianza. Nada de tonterías y nueva cocina: la panza primero.

El segundo cuadro que trabaje es el del vocho rojo, titulado “mascara vs cubreboca”  que pinte en el tiempo de la influenza y que originalmente iba a ser máscara contra cabellera, pero como el greñas por la influenza pospuso su regreso a México, pues yo en venganza convertí mi pintura en un cuadro conmemorativo a la influenza…. Pero bueno regresando a la anécdota de tu retrato, te cuento que me seguí trabajando a los luchadores muertos con la idea de rendir una especie de tributo a las leyendas del ring, y una de esas se me presentó uno de ellos en sueños (sin mascara)  que me llevó de la mano a ver la imagen de ese par de “Machos” saliendo de la cantina, la imagen es tal cual la que te mando….  Cuando me desperté, el sueño se me hizo absurdo…   Luego de toda una larga trayectoria inmersa en la belleza, la plástica y la estética del cuerpo humano, la imagen me resultó tremendamente grotesca, me parecía inverosímil que yo pudiera recrear y plasmar esa imagen, pero ella se me quedó atravesada entre ceja, madre y oreja, durante un par de meses, haciendo mucho ruido y poniéndome muy inquieta,  Cuando al fin la pinté, sentí más que realizaba una especie de exorcismo que una simple pintura.  La imagen es hermosa y sin falsa modestia, te digo que es perfecta, porque al final representa la parte del espectáculo de la lucha libre donde los luchadores entran al ring como grandes vedettes para dar su show, pero también se fusiona con esa parte oculta del machismo, con ese lado frágil del mexicano, toca su parte femenina, pero también muestra el lado masculino de las mujeres mexicanas, no por nada decimos aquí en México, que quien lleva los pantalones en casa, son las mujeres y los hombres el mandil!  Ja, ja, ja, eso te lo dice una mujer que el único rol femenino que le ha tocado cumplir en la vida es el de ser madre, porque a la hora de los cocolazos he sido más cabrón que bonita!”. Diossss, creo que me voy a tatuar la frase “Más bonita que cabrón” en toda la espalda y con letras góticas. Y comprendo lo que quieres decir: cuando estuvimos visitando México, que fuimos a Distrito Federal y a Puebla, un buen amigo nos llevó a ver la lucha libre mexicana, además a la parte más cutre de la gradería, en la parte de los rudos, donde no habían turistas, vaya. Y la gente estuvo super-amable incluso cuando nos insultaban gritando “¡¡Vivan los españoles aunque todos sean hijos de Franco!!”. Allí un señor muy atento me explico la parte de luchas de enanos, que aunque yo en mi ignorancia creía que aquello necesitaba pocas notas a pie de página (vamos que eran enanos dándose de hostias). Pero sí, todo fino arte necesita de un comentarista, y aquel señor diferenciaba entre “enanos” y “chaparros” y me explicó que aquello era una muestra irrefutable de “la cosa surrealista que tienen los mexicanos”, y yo le contestaba “ya me hago cargo, ya me hago cargo, no se preocupe”.

Pues Nacho, te presento mi obra y la historia, no sé si tu también puedas identificarte con uno de los personajes, Josh jura que eres tú mismo y si lo eres seguramente alguna razón existe para que te me presentaras en sueños a darme la imagen de uno de los mejores cuadros que he hecho.  Si eres tú… gracias por el regalo, con ese cuadro recojo carcajadas cotidianas que me endulzan la vida y me cambian el ánimo.  Y si no eres tú, de todos modos lo comparto contigo (siempre he creído que en la vida las coincidencias no existen, todo tiene una razón de suceder…) esperando que también tu pagues la cuota de alegría que corresponde…” Vamos a ver, yo juraría que soy yo (aunque siempre he pensado que lo mío sería la bilocación, estar en dos sitios a la vez, y no la aparición fantasmagórica), primero porque como podrás ver por las fotos que he adjuntado, comparándolas con tu obra, las similitudes son importantes. Segundo porque según he podido leer en internet si la gente tiene que soñar con un hombre, sueña con este hombre:

Esta es la terrorífica página donde se cuenta que miles de personas han soñado con ese tipo (incluso lo siguen por los países donde la gente ha soñado con él por si el recorrido significa algo). Y en este caso, las diferencias son importantes. Y tercero, porque es muy probable que soñaras con mi alter ego, Superputo. Un héroe enmascarado que lucha contra esa cadena invisible que nos oprime a los hombres, la masculinidad. Una trampa que una vez te atrapa, cuanto más te revuelves más te oprime. Recuerden amiguitos: el machismo mata… de asfixia y aburrimiento. Comparemos ahora tus cuadros con la foto de Superputo en traje de gala, el que se pone para una cena de gala con el alcalde de Queerville.

Aunque creo que la prueba definitiva de si fui yo el inspirador del cuadro es preguntarte: ¿cómo aparecí?. Porque mi forma más peculiar y característica es aparecerme en apoteosis, es decir, con sonido de trompetas, mandorla mística y todo el aparato de la aparición grandilocuente. Que en el caso de Superputo vendría a ser una cosa así:

Vaya, Nancy muchas gracias por pintar, por escribirme y por ser tan simpática. Espero haber pagado mi ración de Buen Rollo, y ya sabes, si alguna vez quieres algo, un textito o algo… en España tienes tu casa. Un abrazo de oso puto y luchador.

Una capa con un vuelo precioso.

Superputo con la Mujer Escarpia.

Superputo con la Mujer Escarpia.

El tableau vivant y el pop.

Hoy necesito citar uno de mis libros de cabecera, no sólo porque está escrito por dos buenas amigas y lectoras asiduas de esto, la Xuspi y la Auri, alias Aurea Ortiz y María Jesús Piqueras. Sino porque, coño, está escrito con muy buen tino, todo muy bien hilado y con mucha y abundante documentación (por no citar que me regalaron la Nespreso, gracias también Chelo, José y Visquis… y, ciertamente, pocos autores de mi biblioteca me han regalado algo tan precioso). A lo que íbamos, que el libro se llama La pintura en el cine (cuestiones de representación visual) y en él me dicen:

“El tableau vivant es la representación mediante seres vivos de cuadros famosos. Espectáculo puesto de moda a partir de 1830 en los salones burgueses, a finales del SXIX pasó a formar parte de los espectáculos populares de variedades. Irremediablemente kitsch, esta imitación en carne y hueso de algo que a su vez es una imitación de la realidad (la pintura), cosechó siempre una gran aceptación entre el público. No en balde, hoy en día es un recurso utilizado masivamente por la publicidad y el videoclip, pero desde siempre ha sido un recurso fácil y trivial, presente en el cine desde sus inicios”.

A pesar de que nos hemos pasado muchas tardes juntas echándonos risas mientras hacíamos tableau vivant, que cuando éramos muchos hacíamos La rendicón de Breda o La muerte de Saradanápalo y cuando éramos pocos Los comedores de patatas o una buena anunciación que siempre queda bonito, a pesar de eso, como decía, ellas aún no sabían el alcance de sus palabras. Yo, en cambio, sí, porque lo he visto en youtube y aún me duelen los ojos. Lo canta Dusty Springfield, lo bailan los cuadros de Roy Lichtenstein.

The art of being a girl.

Que debajo de este intelectual barbudo que soy late con muchísima fuerza una quinceañera, es de todos vosotros, queridos lectores, bien sabido. Pero aunque este sea un terreno ciertamente ya explorado no por ello deja de dar constantes sorpresas, ya que lo de ser quinceañera lejos de ser una falsa postura intelectual (ya sabéis: “ese va de quinceañera pero luego no…”), es para mí una manera esencial de posicionarme en esta sociedad, y si me apuran, en el universo, en el orbe entero. Porque de quinceañera tengo hasta el trabajo, el de cuidar niños o babysitting, algo que para las jóvenes americanas les sirve para comprar ropa de marca, videojuegos, y supongo, cristal y condones, para mi es una pieza fundamental de mi economía familiar. Luego, no nos engañemos, teniendo como actividad complementaria la de ser un intelectual humanista barbudo dedicado al cuidado del patrimonio  histórico-artístico mi posición se asemeja mucho a la de una quinceañera, que por ser mujer y joven, es una de las piezas más débiles de nuestra sociedad (bueno menudo disgusto me llevé cuando me enteré que Ricardo Costa tiene mi misma edad). Todo este edificio metodológico que he levantado en torno a la figura de la quinceañera tiene además un plus: que si eres quinceañera puedes cantar sin avergonzarte, es más, las puedes cantar a viva voz y de manera orgullosa, las canciones más guays del mundo. De verdad. Sin discusión. Por eso hoy voy a traer las canciones de quinceañeras más emocionantes del cine mundial, por divertirnos un rato. Así que atusaros el pelo, cargaros de maquillaje y ropa de vivos estampados, y dejar salir a una incipiente mujer, asustadiza e histérica, orgullosa y acomodaticia que todos llevamos dentro. La primera canción es un famoso playback de una famosísima canción de The Crystals,   teníamos que empezar por ellas que hicieron del quinceañerismo un verdadero arte; una pieza escrita por Phil Spector (ya sabéis el famoso muro de sonido) y cantada por la vocalista de este grupo Dolores “LaLa” Brooks.  La canción es, por supuesto, Then He Kissed Me y era la tonada que daba paso a la película  Adventures in Babysitting (1987), una película, bufff, de la que yo personalmente he aprendido muchísimo. Vamos para mí es  una obra fundamental. Oye y tal cual me siento antes de ir al trabajo, como Elisabeth Shue…

Oye, y que letraza: “I wanted to let him know that he was more than a friend. / I didn’t know just what to do  / so I whispered “I love you” / and he said that he loved me too / and then he kissed me. / He kissed me in a way that I’ve never been kissed before, /he kissed me in a way that I wanna be kissed forever more”

Quería hacerle saber que era más que un amigo / No sabía qué hacer / así que le susurre “te quiero” / Y el me dijo que también me quería / Y entonces me besó / Me besó de un modo que nunca antes me habían besado / Me besó de una manera en la que quiero que me besen durante toda la eternidad”.

Vamos que aquello fue un morreno en toda regla. Y ella le gustó, porque esa es otra, a las chavalas hay que saberlas / sabernos  besar, ya que pese a nuestra precocidad somos de juicio severo. Hasta hacemos y promovemos videos para enseñar a que nos den el lote, y que el granuliento de turno nos haga pasar a una un buen rato, porque de eso se trata. De eso y de drogas y discotecas, pero eso ya es otro cantar…

Me encanta el gráfico de “Bad / Good Boy” que es que oyes con gráficos así uno comulga con ruedas de molino. Y el complejo “the music kiss”… la verdad es que el video es Cronemberg puro y adolescente… ¡¡¡viva la nueva carne… con granos!!!. En fin, a lo que íbamos, que la adolescencia no sólo son canciones de las Crystals y maromos sorbiéndote los labios. Hay también mucha angustia. Y la canción que mejor refleja todo ese teenage angst, todo ese infierno adolescente de aspiraciones y frustaciones es “Tengo 17 años” de Rocío Durcal, canción que daba título a una película homónima  (Tengo 17 años, 1964, de José María Forqué). Porque es que, vaya, menuda pieza melódica, y menuda película: la Durcal sale con unos pantis negros y un jersey feo como el que te pones para estudiar un domingo por la tarde, la planificación del número musical es de aúpa (momentazo el de la tarta) y todo en general es imbécilmente simbolista: cuando sale el dinero, las sombras que la imitan… o mi favorito, cuando sale el modelo de mujer al que se quiere parecer.  Por no hablar de la piedra y el clavel.

Y es que chicas, cuando a una la presionan sale por cualquier lado. Y en la adolescencia, a buen seguro existe muchísima presión, pues junto a todo ese natural odio y desconfianza hacia las personas mayores, podemos encontrar un terrible conformismo. Un fuerte deseo de no salirse del rebaño, de saberse los bailes de moda, de poseer los discos de moda, los complementos y la ropa. Eso, sobre todo la ropa que haga de una toda una señorita, pese a que nuestro cuerpo este mutando a no se sabe qué.  Si existe una canción que haga de todo esto un acto terrorista es “Feminity” de la  peli de la Disney Summer Magic (1963).  La letra después de la música:

You must walk feminine. Talk feminine
Smile and beguile feminine
Utilize your femininity
That’s what every girl should know, if she wants to catch a beau

(Tienes que andar de manera femenina / Hablar de manera femenina / Sonreír y seducir de manera femenina/Utiliza tu feminidad/Eso es lo que toda chica debe de saber si quiere pillar al bello)
Dance feminine
Glance feminine
Act shy and sigh feminine
Compliment his masculinity
That’s what every girl should know, if she wants to catch a beau

(Bailar de manera femenina / Mirar de manera femenina / Actuar de manera tímida y suspirar de manera femenina / Complementar su masculinidad / Eso es lo que toda chica debe de saber si quiere pillar al bello)

Let him do the talking
Men adore good listeners
Laugh, but not too loudly (Haha)
If he should choose to tell a joke
Be radiant, but delicate
Memorize the rules of etiquette
Be demure, sweet and pure
Hide the real you

(Déjale hablar / A los hombres le gustan las chicas que escuchan / Ríete pero no fuerte ha-ha/ Si él decide contar un chiste / Se radiante pero delicada / Memoriza las reglas de etiqueta / Se recatada, dulce y pura / Esconde tu verdadero yo).

You must look feminine
Dress feminine
You’re at your best feminine
Emphasize your femininity
That’s what every girl should know
Femininity, femininity
That’s the way to catch a beau

(Debes parecer femenina / Vestir femenina / Estas en la cumbre de tu feminidad / Enfatiza tu feminidad / Eso es lo que toda chica debe de saber si quiere pillar al bello).

Vamos que las dos arpías que tiene por amigas le joden la vida a ella, y a nosotros por interpolación. Que la Disney nunca se ha ido con chiquitas, valga la expresión, ni en temas de género ni en temas de política, y presenta aquí bien claro y alto el modelo de quinceañera que prefiere, la princesita. Claro que quien encumbró ese modelo de quinceañera era  Little Peggy March, llamada así porque era bajita  bajita, con su canción “I wish I were a princess” “Ojala fuera una princesa”. Que, chicas, es una canción que me en-can-ta. Porque lo de ser pava toma ya un carácter legislativo que ella ya lo dice en la canción:

“I wish I were a princess, so beautiful to see. / I’d pass the greatest law in history. / A lovely little law, I hope you’d never break.  / And it would make you fall in love with me”.

Esto es: “Ojala fuera una princesa, demasiado bella para ser admirada/ Entonces aprobaría la mayor ley de la historia/ Una pequeña y encantadora ley, que espero que nunca rompas/ Y que te haría enamorarme de mi”.

La pudimos oír, cómo no, en Hairspray (1988), la original no la mierda que hicieron después:

Claro que este repaso al quinceañerismo musical y cinematográfico estaría cojo si no nombramos a una de las obras cumbres del teenage film: Clueless (1995) dirigido por una mujer Amy Heckerling, y que ahora está rodando una de vampiros (suponemos sexys), película a su vez basada en la madre de todas las comedias de adolescentes, Emma, de Jane Austen. Con todos estos ingredientes, claro, le salió un peliculón…

Pero después de tanto morreo y angustias acabemos con una palabra que utilizan las ONGs y las personas sin recursos, el “empoderamiento” de las adolescentes.  Porque unas adolescentes poderosas, independientes, y ciertamente calladas eran las protagonistas de mi peli de chicas favorita Linda Linda Linda (2005)  de Nobuhiro Yamashita que cuenta la historia de cómo una estudiante de intercambio coreana acaba en un instituto japonés montando un grupo para un festival que se celebra. La película es sensible, divertida y da muestras del espíritu punk bien entendido (la canción que versionean es del grupo punk japonés The Blue Hearts). Lo que más me gusta de toda la cinta  es que los chicos no tienen mucho peso en la trama, ellas tocan, van a su rollo, se divierten, la coreana no habla ni papa de japonés, tienen sueños en los que se les aparece los Ramones… en fin, la peli ideal para una noche de chicas donde no se habla de “a ti quién te gusta”. Por cierto, a ti, ¿quién te gusta?.  A mi, creo que me gusta…

¿Qué tal la de Haneke?

Mierrrrda, estoy en plena época de exámenes, no puedo ni tan siquiera mirar por la ventana y de hecho no debería estar escribiendo esto, así que imagínense ir al cine… Todo el mundo me deja mensajes en el contestador diciendo lo guay que es la última de Haneke La cinta blanca (2009). ¿Alguien la ha visto?, ¿me pueden decir algo sin destripármela?. Yo entre pila de folios y pila de folios, me la imagino así…¿voy bien?…

The “f” word…

Este es un homenaje a una palabra muy querida de lengua inglesa, la “f” word, ese grito que de angustia o de liberación que nos acompaña todo el día. Y su utilización, cómo no, en la música y el arte. Esa palabra, es, por supuesto…

He aquí un vídeo educacional sobre su utilización y sus muchos valores tanto gramaticales como semánticos:

En música, si evitamos el obvio movimiento punk que hizo de esta palabra su bandera, podemos ver como la palabra con “f” es muy dúctil, pudiéndose adaptar a múltiples situaciones, siendo la más obvia la de la declaración amorosa (es decir, como verbo transitivo).

Aunque también puede ser utilizado en abstracto, degustando la sonoridad del propio vocablo tal como lo hace Millie Jackson.

El gesto internacional que acompaña esta palabra, y tal como ilustra la foto superior, es levantando el dedo corazón. Este gesto, al igual que la palabra a la que se refiere, tiene múltiples usos y variantes, cualesquiera que utilicéis os recomiendo que lo hagáis con estilo.

Otra perla cultural de “Palomitas en los ojos”…