Las nuevas arcadias (Portlandia).

Seamos sinceros, en tiempos de zozobra, angustia y crisis nada mejor que tener un espacio mítico al que huir, no en vano las sociedades que han vivido periodos de cambios drásticos tienden a girar sus cuellos hacia el exotismo que la wiki define sucintamente como “the charm of the unfamiliar” (aunque en realidad se trate del consumo de una civilización por otra).  Si la Francia del SXIX tenía a Paul Gauguin pintando a tahitianos y escribiendo bonitas cartas sobre la costumbres nativas, nuestra juventud se interesa cada vez más por las películas, los libros y los comics llegados del lejano oriente, como Japón o Corea… enfermedad está última que aqueja a una persona muy próxima a mí (no sé si ustedes han asistido a alguna cena o convención de fanáticos de alguna cultura lejana… pero… cómo decirlo… está lleno de personas “””peculiares”””… cierro comillas). En fin que un sitio muy lejano y extraño, precisamente por presentarse como una carrera de obstáculos imposibles de superar como la distancia física, idiomática, religiosa, alimentaria o de costumbres es el refugio ideal para las soñadoras. Más aún si a través de sus productos culturales presentan como prototipo del varón nacional a un persona de aspecto andrógino, largo flequillo y sexualmente no agresivo (me estoy refiriendo, otra vez, sí, a Corea).

 

Esta serie me la he visto yo de cabo a rabo... y lo de "rabo" es metafórico, porque ver, ver, vi pocos...

Pero qué feo está criticar el modo de escapismo del prójimo sin analizar el propio. ¿Qué donde me gustaría a mi escapar? Pues a Portland – Oregón, primero porque como sabéis que haya nacido en España no ha sido más que un terrible y trágico error porque en mi interior soy un norteamericano como la copa de un pino. Segundo por la música, porque de Portland vienen los grupos más molones de la escena, y tercero por todas las buenas razones que expone Jason de Los Ángeles:

–    (Al perro) Buen chico…

–          ¡¡Tony!!

–          ¡Ey Jason!…

–          ¿Cómo lo llevas?

–          No sabía que estabas de vuelta en L.A….

–          Sí…

–          Un viaje alucinante… como… irreal…

–          Tengo muchas ganas de que me cuentes…

–          Tengo muuuucho que contar…  ¿te acuerdas de los 90?…la gente hablaba de ponerse piercings y tatoos tribales…  y la gente cantaba sobre salvar el planeta…  y formar bandas… hay un sitio en el que esas ideas existen como una realidad… y he estado allí…

–          Y ¿donde es?…

–          Portland.

–          ¿Oregón?.

“El sueno de los 90 está vivo en Portland… Portland…  la tinta de los tattoos nunca se seca…

–          ¿Te acuerdas de cuando la gente intentaba no ser ambiciosa… y dormía hasta las 11, quedando con los colegas, sin ningún trabajo… salvo trabajar un par de horas en un coffee-shop?…

–          Sí, pero eso fue hace mucho tiempo…

–          No en Portland… Portland es la ciudad donde los jóvenes van a retirarse.

“El sueño de los 90 está vivo en Portland… Portland…  todas las tías buenas llevan gafas de pasta”

–          ¿Te acuerdas de los 90 cuando te animaban a ser extraño, ese momento increible cuando la gente iba a ver el Road Show de Freaks de Jim… y acababas viendo a alguien colgar de su pene… y crecías queriendo ser un clown… habían escuelas de clowns?…

–          Tuve que dejar de ser payaso hace tiempo…

–          En Portland no tienes porque dejarlo.

“El sueño de los 90 está vivo en Portland… Portland… duerme hasta las 11… estarás en el cielooo”

–          Por lo que puedo deducir de lo que estás diciendo Portland es un universo alternativo… donde la administración Bush jamás ourrió…

–          ¡Exacto!.

–          En Portland parece que los coches no existieran, y la gente conduce bicis o dobles bicis, montan uniciclos… o en el tranvía o en skates…

–          ¡Siii!

“El sueño de los 90 está vivo en Portland… Portland…mi camisa de franela todavía está de moda…

–          En Portland vas a la tienda de discos a vender tus cds…En Portland puedes poner un pájaro decorativo en algo y lo llaman “ARTE”…

–          Ey.. al final llegué…

–          Un poco tarde… además tu look es muy San Francisco…

–          Bienvenida a Portland…

La estatua de Portlandia.

Pues bueno así es Portland… el sitio donde los jóvenes van cuando se jubilan (me encanta esa idea, más aún siendo parado y viendo tantos jóvenes parados a mi alrededor), o por lo menos así nos lo cuenta esta estupenda serie Portlandia protagonizada por Fred Armisen actor del Saturday Night Live y Carrie Brownstein de la desparecida banda  Sleater-Kinney y cantate/guitarrista de Wild Flag. La serie de bajo presupuesto está teniendo un éxito considerable para un canal de televisión alternativo, Independent Film Channel (IFC), y se anuncia con cortes tan divertidos como estos:

Vaya, los problemas de ser moderno, de ser hipster, concienciado, ecológico, y leído en un mundo absurdo levantado sobre las ruinas de la administración Bush (además… ¿qué hay más hipster que reirse de los hipsters?). Con respecto a lo de ser leído como una forma de estar a la última, circula un sketch de la serie que creo que es genial y donde se nombran las revistas más guays que se publican en EEUU como el New Yorker (no hace falta presentación) o Mcsweeneys, revista de culto y editorial de culto, voz de la nueva narrativa americana, y que basada en unos subscriptores fieles y numerosos ha llevado su formato hasta la obra de arte experimentando con cajas, cartas… Aquí la entrada wiki y si estáis interesados la editorial española Reservoir dogs publicó los mejores relatos cortos de la revista. Espero que habléis de este blog con la misma ansia, como si fuera tendencia vaya…

Ya está subtitulada por ahí… pero shhhhhh…que la ministra y sus palmeros nos quiere condenar a la mierda y la idiocia de la televisión española. En Portland se puede ver Portlandia: el sueño perfecto… ser de Portland es un estado tan irónico que te permite bromear sobre tu ciudad.

 

Típica estampa de Portland sacada de las noticias.

4 responses to this post.

  1. Let’s face it: este blog ya es tendencia. Es lo mejor.

    Respon

  2. Posted by Atiras on febrer 4, 2011 at 9:38 pm

    cuando el frio aliento del ministerio aprieta, ya ni Korea sirve…

    Respon

  3. Posted by Reverend on febrer 6, 2011 at 5:47 pm

    Ay Palo! Veo que de los 90 nos hemos acabado quedando con lo peor, para variar. La corrección política y la tristeza porque si. Yo he de decir que era un grunge feliz(en esa época lo decíamos como se lee y no “granch”, como quieren hacernos decir). El pelo que había sobre mi cabeza no había realizado el éxodo hacia mi cara, mi pecho y mi culo y ostentaba una melena que ni el Vedder ese en el primer disco de Pearl Jam. Supongo que no sería para tanto, pero como nos llegaba la información a cuentagotas, aquello tenía toda la pinta de ser genial. Algo se perdió por el camino junto a una deforestación capilar masiva, desde luego.
    No he querido comentar nada hasta haber visto al menos un par de capítulos. Admiro a Fred Armisen desde que lo vi por primera vez haciendo de Ferecito en un programa de Zach Galifianakis y casi me muero de la risa. Luego lo he ido viendo en SNL, qué decir? Y Carrie Brownstein fue un sueño semihúmedo de mi tardo-adolescencia (la primera de una larga serie de lesbianas por las que me he sentido atraído en mi vida, masoca que es uno). La serie ha tenido momentos divertidos y otros algo tediosos, como la biblioteca feminista, pero en general da gusto ver cosas asi de vez en cuando por televisión.
    Después de mi rollo, a lo que iba, se ha perdido algo por el camino. El activismo sobrevive como puede en sitios como Christiania(magra región de la capital Danesa) o Berlin(aunque más relacionada con el hype y lo sexy, como dice el alcalde), pero esa pulsión que había por moverse y expresar algo, tomar las calles y demás, no la he vuelto a ver. Ahora lo llaman macrobotellón o twittear a lo bestia o atacar una página y bloquearla. A los de las voladoras, los malabares y el perrete desnutrido al lado mejor los obvio. Lo de ahora es una Revolución Low Cost, leí en alguna parte…
    Lo que nos queda del espíritu de los 90, si alguna vez existió, es un reflejo nostálgico y poco aproximado y desde luego, no se acabó con los jodidos yuppies ochenteros, solo se pusieron a la retaguardia para coger más impulso y joder todo lo que quedaba durante la década de los 00’s. El día que una marca de zumos regalaba discos de artistas indies vi el final de una era. A partir de ahi llegaron los tatuajes “tribiales” en la rabadilla, la música de “guitarreo” esa to güena, llevar gafas de pasta sin graduar para parecer inteligente (efecto paradójico) y que los millonarios pagaran miles de euros por ir vestidos del primark.
    Olvidaba esa campaña del 0,7 que acabó saliendo hasta en el superpop. Luego mis colegas me dijeron “nos vamos a apuntar a Nuevas Generaciones, que dan de merendar por las tardes y coloquios interesantes” y ahi acabaron los 90 para mi.
    Menos mal que empecé a vivir y viajar por Europa, esa fue mi salvación. Mi asignatura pendiente sería irme a vivir a Philadelphia o a New Orleans (en el fondo debería haber nacido alli también). Invitaciones he tenido, pero la tesitura económica no acompaña.
    Nada, lo dejo ya, que me alargo. Un saludo desde la Portland ibérica, Zaragoza. No es broma…

    Respon

    • Querido amigo, no hable usted como un señor mayor que no lo es en absoluto…. la verdad es que todos tendemos a revestir de magia los peores momentos de nuestra existencia (adolescencia y post-adolescencia) pensando que alguna tuvimos posibilidades individuales o colectivas… creo que es la única forma de pensar que aquella época fue una completa y absurda pérdida de tiempo. No sé si los 90 fueron especialmente frutiferos para ese tipo de proyectos… quizás fueron el último paso para que esa cosa que usted dice de ser medianamente concienciado sin estridencias, gustarte la música extraña a poder ser exclusiva, vestirte moderno y ver películas extranjeras se convirtiera más que en un bonito recubrimiento de un edificio ideológico en la bola con la cual echarlo por tierra. Es decir, en la situación que nos vemos ahora: lo moderno como una manera de ser reaccionario. Recuerde que el grunge terminó de la manera más reaccionaria posible, un artista, un artista maldito de los de antes (bostezo) se pegó un tiro, la prensa publicó la famosa foto del cuerpo de Kurt en la que se veía sus piernas y su zapatillas, y no sé si pero esa foto fue una insperada publicidad para la marca de zapatillas que llevaba Cobain en aquel momento que triplicó sus ventas después de la misma. Vaya que aquello fue “chicos despíndanse de los 90 y olvídense del que iba a ser el nuevo Mozart, Beck”… mi adorado Beck, que estará en México hinchado de tequila escribiendo cosas maravillosas…

      Respon

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s

%d bloggers like this: