El correo del corazón.

“El correo del corazón” como su nombre bien indica, era el consultorio sentimental de una de las principales revistas femeninas de los 50, Marisol. A su cargo, y sin que le temblara la estilográfica,  estaba dando consejos a las confusas y abroncando a las frívolas la señora Carmen Tato Cumming, descendiente de una famosa familia de periodistas alicantinos; su padre era el famoso periodista aventurero Gaspar Tato Cumming (1906-2002), fundador de “El carrusel deportivo” y uno de los primeros españoles en viajar y escribir sobre Corea. En definitiva, la señora Carmen pertenecía a toda una estirpe dedicada a la comunicación nacional, y con nacional quiero decir que era una familia adscrita al Régimen (no el de las mil calorías sino el de los cuarenta años), y en esta sección encontró su hueco para aconsejar con buen tino a las españolas.

Aunque ya les imagino salivando esperando grandes momentos trágicos, en verdad, la naftalina sentimental en el que estaba sumergida la española media daba para poco, por no decir, daba para nada. En “El correo del corazón” existen pocos melodramas en technicolor y mucho chismorreo de patio de vecinas y de paseo dominical. Mucha vigilancia mutua entre amigas y mucho golpe en el pecho (pormiculpa…pormiculpa…pormigrandísimaculpa). La siguiente se puede considerar una carta prototípica de esa sección (lo curioso de la sección es que por falta de espacio nunca publicaban la pregunta sino solamente la respuesta, lo que daba alas a la imaginación):

En ella se puede ver que la Sra. Dña. Carmen Tato era una matrona que vigilaba principalmente por la rectitud de sus lectoras, para que no dieran lugar a al escándalo y a las habladurías con actitudes equívocas. Pero que al mismo tiempo, estaba al tanto de la ignorancia de las jóvenes españolas, y por su mundología sabía que el Hombre siempre piensa en lo Mismo, es decir, en las verbenas, en arrimarse, y en Diossabequé…que es que son unos frescos…

E incluso llegaba a aconsejar la violencia física si alguien mancillaba el honor de una de sus lectoras…

En las ocasiones en las que Doña Carmen lo veía confuso, lo dejaba claro clarito, e igual te razonaba la explicación que se ventilaba el asunto con  un par de líneas, buena era ella:

Y eso sólo cuando se trataba de asuntos veniales, porque cuando se trataba de pecados mortales, de la máquina de escribir de los Tato Cumming salían chispas y truenos, y hasta era capaz de echar mano de la crítica cinematográfica para explicarse mejor:

Ahora, que Doña Carmen sabía donde pararse y dar a Dios lo que es de Dios, y a Marisol lo que es de Marisol, y en casos acuciantes que según imagino incluían visiones y arrebatos místicos, estigmas, e incluso la visita del mismísimo Diablo en forma de corset, abrigo de visón o de una voluptuosa muselina u organdí, entonces derivaba a instancias superiores:

Pero, ojo, remitía al sacerdote por puro respeto, que ella los conceptos básicos de la religión romana apostólica, que es la única y verdadera, ella se los sabía, sino miren como aconsejó a una mujer (¡¡horror!!) enamorada (¡¡horror!!) de un protestante:

Y es que el catolicismo más opaco, fundamentalista y a marcha martillo era la guía espiritual no sólo de “El correo del corazón” sino de la España entera, en esa época en las que se decía que nuestro país era “reserva espiritual del Mundo”. Vamos, que éramos una especie a proteger, ante tanto modernismo, y tanto feminismo y tanta igualdad… y así se lo explicaba a una madre angustiada:

Porque es que la igualdad a Doña Carmen pues no le gustaba mucho, que la igualdad era a todas luces una manera de enviciar las relaciones Hombre-mujer, además de ser una moda extranjerizante de lo más censurable…

Aunque claro, pese a que en los 50 fue la época de oro del nacionalismo español, y se prohibieron cualquier signo o lengua que no fuera el español (¡¡ha-bla-me-es-pa-ñol-es-pa-ñol!!). A pesar de que los 50 fueron una época previa a “el lío de las autonomías” (como dicen los locutores madrileños), ni Doña Carmen ni yo podemos negar que ya habían signos diferenciales, y no diré que Cataluña es una nación extranjera, pero desde luego hacía el amor de manera distinta al resto de la España Católica y Civilizada. Así retrató Doña Carmen el Amor y el hecho diferencial catalán:

Y frente a esas cartas que solían hablar de Amor y de Hombres y Mujeres así en mayúsculas todo, en la que se combinaba una estricta etiqueta amorosa con una sublimación del Amor y de los papeles de género la realidad empezaba a colarse con cartas en las que se aconsejaba que frente a la pobreza se echara mano del sacrificio y paciencia (que es que ya no hacen pobres como los de antes). La segunda carta nos remite evidentemente a la crisis de vivienda de los años 50 que tan bien quedó reflejada en la magnífica película El pisito:

Ahora, que la realidad en un estado como el español, en los años 50, era ciertamente una circunstancia escurridiza, y muchas veces, como la vida social y espiritual del momento, “El correo del corazón” caía en el surrealismo más puro y duro. Chicas angustiadas que practican la escritura automática, respuestas que caen en el insulto dadá, aventuras de ultramar…

Para terminar, y como sé que la mayor parte de mis lectoras es veraneante un consejo para que entréis con buen pie en la plaza de pueblo donde pasáis las vacaciones…

Bibliografía: Revista Marisol, años 1954-1955.

9 responses to this post.

  1. Posted by Carmen De Lirio on Agost 3, 2010 at 2:43 pm

    Si ayer me encantó lo del consultorio para amas de casa este amoroso es demasiado!!

    La Tato Cum-ming es un peligro de cuidado, no se quedaba corta en meter el miedo con el infierno a las pobres chicas que escriben confidencialmente sus dudas existenciales…Menuda alcahueta sin escrúpulos(menudos adjetivos que suelta a veces la tipa en cuestión) Cuanta represión escondida bajo la mesa camilla, cuantas ansías de ser piadosas y encontrar marido para no acabar de viejas tias Tulas mendigando por un poco de amor.

    Que España tan profunda reflejada tanto en películas como El verdugo, Surcos,o El pisito. La verdad es que la situación de la mujer era, cuanto menos, espantosa.

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  2. Querida Carmencita:

    Probablemente a los Varones (en mayúscula y plural mayestático) no les guste tus aires de hombruna feminista, y eso te ha llevado a refugiarte en el ambiente enviciado de los cines (respirando el mortal ambientador ozono-pino), pues posee usted una amplia cultura cinematográfica que le da un aire de marisabidilla. Le recomiendo que se pinte y se ponga un vestido alegre, pero decente y no muy llamativo, y salga a pasear con las amigas. Así mismo, si le entran unas ganas irremediables de ver cine, elija una de José Luis Garcí que retratan esta época con una poética mucho más acorde a lo que una señorita bien debe de pensar.

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  3. Posted by angel on Agost 3, 2010 at 6:40 pm

    nooooooooooo!! Garci no, por favor!!
    oye, vaya filón que has encontrado con las revistas estas! me quedo perpleja leyendo esto porque lo alucinante es que no hace tantos años de eso, ahora entiendo lo del “paseo” que dice mi madre sin ir más lejos (que es una señora aparentemente muy moderna para sus 70 años), cuando refiriendose a las chicas liberadas sexualmente dice que “esa ya se ha paseao unos cuantos”, pero de buen rollito eh! como la Tato!
    ahora que en lo de la pereza estoy totalmente de acuerdo, después de estar dos días enteros limpiando la casa de veraneo, ójala pudiera haberme sentado a leer aunque fuera para tener que examinarme de la Trinidad!!

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    • Mariangelilla que se te echaba de menos… pues sí, lo de “estar muy paseada” a mi también me ha llegado al alma…sobre todo cuando te pasean a desmontes que no es nada bueno. A me han paseado unas cuantas veces y otras veces me han dado el paseillo. Eso sí, como bien dices, todo de buen rollo, pero cagándonos en la boca de la gente, que es como las señoras bien siempre han hablado (y hablo por la Tato). En cuando a la lista de películas que la anterior lectora nos ha recomendado, faltan a mi entender:

      – Calle Mayor una versión de una de mis obras de teatro favoritas “La señorita de Trevelez” en la que dicen esa gran frase: “España es un país de bromas de casino” (que creo que es la definición perfecta).
      – El extraño viaje: donde la miseria sexual y sentimental está presente durante toda la peli.

      Yo también estoy dándole que te pego al chalet y te recomiendo que exprimas un limón en el cubo de fregar. ¡¡¡Ya verás que aroma dejas en el suelo que han de pisar los tuyos!!. De todas formas, ya sabes lo que dicen: “Es un mundo pequeño… hasta que tienes que limpiarlo”.

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  4. Posted by Candy Candy on Agost 6, 2010 at 5:22 pm

    Calle Mayor de Bardem, muy triste… El extraño viaje no la he visto, pero me suena, podría palomitasenlosojos dar más señas?

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  5. Uy enseguida, Fernando Fernán Gómez… basado en un famoso crimen… toda, o gran parte de la miseria sentimental de provincias en una peli…además en la peli tiene un papel estelar Jesus Franco y Rafaela Aparicio. Ahí es nada…

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  6. “Naftalina sentimental” Jeje, muy bueno!

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  7. Por cierto, Carmen Tato tiene calle en Alicante, junto a su hermano Gaspar Tato Cumming

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  8. […] reforzado en otras revistas femeninas como Marisol donde se podían ver anuncios como este (creo que los números que tengo son de los primeros […]

    Respon

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