Imágenes del 29M: Ja arriba el temps de remenar les cireres

Hoy, domingo, y para terminar esta semana dedicada a la huelga general les vengo a presentar y a analizar esta pieza de Jorge Tur Moltó rodada hace un par de días y que yo descubrí ayer:

Como estamos sufriendo momentos de urgencia social, económica y laboral, creo que todos tenemos que tener los lápices y las cámaras afiladas para dejar constancia del tiempo que nos ha tocado vivir y en el que parece que las cosas vuelven a importar (lo “Importante” vuelve a importar esta temporada primavera-verano). Y no se crean que he llegado a esa conclusión yo solo, que me la he copiado mirando por encima del hombro del cineasta alcoyano Jorge Tur Moltó, que entre otras también hizo Si yo fuera tu me gustaría los Cicatriz un documental sobre la búsqueda de los Cicatriz, el mítico grupo punk vasco, en los bares de Vitoria-Gasteiz, y que el pasado jueves, día de huelga general, decidió salir a la calle a grabar esa maravilla que ha titulado Ja arriba el temps de remenar les cireres.  “Remenar les cireres”, según sus propias palabras y traducido al castellano significa “dirigir el cotarro” o “cortar el bacalao”. Expresiones que dan título a una pieza que dice formar parte de un proyecto colectivo en ciernes donde, y es un suponer, se  retomaría la idea sesentera de la película colectiva de lucha con el objetivo de retratar este precioso momento de transición al capitalismo de la destrucción que estamos sufriendo con otros ojos que no sean los de la publicidad ideológica, es decir, los del periodismo profesional.  Es decir, retratar ese momento de transición donde junto a manifestantes que queman el horroroso y asfixiante mobiliario urbano nos encontramos a turistas despistados que ven la revuelta como la sana expresión de viveza de un pueblo con alma congoleña pero con instituciones europeas (cada vez menos), y que recogen banderolas como quien compra artesanía en esparto.

La idea de transición creo que refleja perfectamente cuál es el carácter de Ja arriba el temps de remenar les cireres ya que por un lado es una muestra de esa cosa que se ha dado en llamar… o en la que hemos dado en llamar “Nuevo Documental” y que parte de una idea básica de esa cosa posmoderna que es la muerte de los grandes relatos, y en lo que aquí nos importa, la muerte de los grandes relatos para reflejar la Realidad. Las grandes huelgas generales ya no se pueden contar efectivamente con los grandes relatos del SXIX, que van desde Zola a la propaganda sindical, porque las grandes huelgas generales han pasado a ser una muestra del descontento y precarización de una amplia y variada masa de trabajadores y trabajadoras que van desde amas de casa, paradas y parados, becarios, precarias, funcionarias, profesoras y alumnos, enfermeros y enfermas… En ese maremágnum de intereses y contrariedades es lícito cogerse una cámara y contar la manifestación desde el punto de vista de la creación individual y mostrando aquellos aspectos que el Relato Oficial, porque no debemos olvidar que aquí existe un relato oficial que es el de la prensa, no quiere contar: la celebración de la ocurrencia colectiva, la belleza de las calles tomadas, la acción colectiva no como un ballet de masas coreografiadas sino como una muestra de humor situacionista, de broma callejera o de pasacalle alternativo. La huelga también como un espectáculo, como una prueba de orquesta (Fellini), un ensayo como bien dice el tenebroso político Felip Puig de lo que puede ser y será el 1 de Mayo, donde vemos las cámaras (las otras cámaras las del relato oficial), la tramoya de la acción colectiva y las fotos delante de la bolsa de Barcelona destrozada como diciendo <<Mira, aquí rodaron esa peli tan famosa… “Rescate (bancario) en Neo-Barcelona”>>. La huelga también como experiencia estética, con esas calles solitarias o esa increíble conversación delante de la fachada de la Bolsa de Barcelona… escenas bellas (¿se puede utilizar el concepto “belleza”?) que están a la altura de los grabados de un Felix Vallotton y donde el camarógrafo se acerca a un acuarelista o a un dibujante de escenas callejeras, a un paseante que toma notas visuales y que sale a grabar que pasa como quien sale con su cuaderno de dibujos…

Frente a todos esos elementos fragmentarios, personales e incluso esteticistas que forman parte del retrato de la revuelta, hay otro elemento de esta pieza que me llama mucho la atención, que lo que cuenta, importa… y que importe es importante. Quiero decir, que todos los elementos que comentábamos en el párrafo anterior no son juegos de un descreído, ya que la persona que ha salido a grabar esas escenas es un manifestante. A esa importancia de contar lo que está pasando, tenemos que sumar que en la mayoría de escenas la huelga transcurre en un terreno simbólico, es decir, que los y las manifestantes tienen claro que luchar significa cargarse/ cagarse en los símbolos de poder, como los de la Bolsa de Barcelona, dejando claro que la “crisis” es una forma de gobernar que tiene unas insignias y centros de poder claros. Porque ya no estamos situados en ese estadio del posmodernismo en el que todos los símbolos valen democráticamente igual ya que, por ejemplo, hay símbolos como los de la Bolsa de Barcelona que tienen protección policial, frente a otros que no. Los y las manifestantes saben eso y juegan constantemente a invertir y poner en juego a esos símbolos: el emblema sindical sobre el policía, el manifestante que le borra la cara, la magnífica balada que cierra la pieza… y otros actos que desenmascaran que debajo de esa supuesta democracia visual y simbólica hay una férrea defensa de un tipo de Relato, que en lo que nos importa aquí es el “Relato Oficial Periodístico” que explica la Verdad: “la huelga ha sido un fracaso, los huelguistas son unos vándalos…”.

 Sacado del blog “4 cosas”

Lo que me parece excepcional de Ja arriba el temps de remenar les cireres es la manera natural en que utiliza los restos sacados del naufragio de los grandes relatos (La Huelga, La Resistencia, La Patronal) como herramientas para reflejar a un grupo de náufragos sociales luchando contra las corrientes neoliberales, demostrando además que la lucha está pasando en las calles y en las redes y que no nos las debemos de perder, del mismo modo que el nuevo cine no está pasando en las filmotecas o en los museos, está pasando en las calles y en las redes, y tampoco nos lo podemos perder. Hagamos real el presentimiento de Felip Puig de que el 29 M fue tan sólo un ensayo, y que nos estamos aprendiendo la obra muy bien para la noche de estreno.

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6 responses to this post.

  1. Posted by madameolenska on April 1, 2012 at 10:48 am

    Magníficos tanto el video de Jorge Tur como tu análisis. E impagable el momento Tapies!

    Reply

  2. Posted by Atiras on April 1, 2012 at 11:10 am

    love ya

    Reply

  3. Posted by 4ojos on April 1, 2012 at 3:05 pm

    Muy buen post.e

    Reply

  4. Posted by Ramon Gomez de la Sorna on April 1, 2012 at 4:18 pm

    He vuelto! he vuelto!
    Siento haberte tenido tan abandonado, ya era hora de volver a levear replyses!
    ¿Qué clase de humano he sido estos meses de silencio ante tus reflexiones?
    Uno ínfimo sin duda
    Gracias por tu lucidez.
    Bisous!

    Reply

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