Miren detenidamente la foto de arriba que es una de mis preferidas de mi amplia colección de imágenes de internet. O mejor, tan sólo échenle un vistazo rápido. Porque de eso va esa instantánea, de estereotipos y de miradas y de pensamientos rápidos. A simple vista vemos a una mujer indignada sujetando un cartel donde aparece escrito “Las mujeres no son para decoración”, protestando ante una conocida cadena de hamburgueserías americanas llamada Hooters, que ha abierto recientemente varios restaurantes en Inglaterra. El problema que encuentra la mujer del cartel no es ni la calidad de la comida ni el tiempo de espera, sino los criterios de selección de personal.
En Hooters solo contratan tías buenas. Tías buenas en shorts y camisetas ajustadas que te toman nota y hacen posturitas, y lo digo porque lo he visto, que en Nueva York estuvimos cenando en uno, y Sara me decía: “¿te hago una foto con una jamona?”. Y yo le decía “calla, calla, que soy un intelectual de izquierdas europeo”. Porque es que la gente se hacía fotos con las jamonas. La imagen parece clara, pero tampoco tanto, porque también la podemos interpretar de otra manera, aunque es mucho más cafre: la feminista, con un pelo feo, unas gafas feas, un chándal feo y unas sandalias viejas, se queja ante una rubiaza tostada por el sol que reparte café tostado por el sol, y además gratis (el café, no la rubia). La dos maneras de concebir la vida y la feminidad de estas dos mujeres no puede ser más antagónica, la mujer objeto ( Hooters es una especie de cementerio de animadoras), y la mujer que se niega a ser objeto… sin embargo, en este post del “Día de la Mujer” no vamos a hablar de desencuentros, sino de Amor, de Gaia, de la comprensión entre mujeres. Déjenmelo ponerlo así: la mujer del cartel, la mujer feminista al llegar a casa cansada de denunciar la cosificación femenina se mete en su ducha para darse un buen agua caliente y se descubre pensando en las turgentes piernas de la camarera de Hooters. Desliza su mano por su cuerpo imaginando que sus pechos son los de las camarera y…
… y mientras tanto vean este vídeo donde las míticas camareras de Hooters son reemplazadas por mujeres reales, con problemas reales.
Esta atracción de las feministas por las guarrillas tiene su máxima representación teórica en la escritora y post-feminista Greta Christina (aquí su blog) una mujer que se califica atea, marimacha, feminista radical y aficionada al porno, habiendo trabajado como stripper y habiendo hecho algún papelito en un porno bollo extremo e izquierdoso. Greta Christina ha participado, por ejemplo, en libros como Everything You Know about Sex Is Wrong: The Disinformation Guide to the Extremes of Human Sexuality (and Everything in Between) donde exponía públicamente algo que a muchos y muchas nos avergonzaría terriblemente: que disfrutaba viendo videos de Girls Gone Wild. Girls Gone Wild es un emporio de videos soft-porno basados en una premisa tan económica como eficaz: se manda a una cámara y a un presentador a las discotecas y a los carnavales más locos (el Mardi Grass en Nueva Orleans) para que rueden a las muchachas achispadas que en un momento de locura, going wild, se levantan las camisetas y enseñan las peras al personal. Vamos una cosa como esta:
Ya se hacen una idea… la cuestión es que nuestra feminista radical se encontró una noche delante de la tele viendo estos vistosos anuncios y diciéndose “oye, que a mí esto me pone”. A raíz de esa revelación empezó a escribir una serie de artículos sobre el tema donde indagaba sobre las razones por la cuales su lívido se veía azotada por la visión de estas college girls borrachuzas. Una de sus primeras conclusiones, superada la natural aprensión por si las chicas estaban muy muy muy ciegas, era que al haber consentimiento y al no ser actrices porno, sino simplemente chicas-de-al-lado haciendo cosas locas, las chicas estaban transgrediendo las normas y ese era uno de los puntos clave de su éxito. Literalmente: “Sé que puede sonar extraño. Pero, ¿cómo una universitaria subiéndose la camiseta puede ser más transgresor que una triple penetración explicita, o un “rubber enema bondage” [intraducible], o cualquiera de las delicadezas que la moderna industria del porno pone al alcance de todo el mundo? (…) Girls Gone Wild parece más transgresor porque las chicas se siente de ese modo”. Aunque ese “modo” no tiene que ser sexual, al menos no físicamente sexual, ya que según la autora cuando las chicas bajan rápidamente sus camisetas suelen decir “Oh, Dios, no puedo creer que haya hecho eso”. Es decir, “estaban disfrutando la atención, el reconocimiento de su belleza y lo buenas que están, la emoción de lo prohibido, el triunfo de ir más allá que otras chicas y ser la más mala, valiente y caliente (…) y no hay nada malo en ello. No soy una de esas feministas puritanas que piensan que buscar atención sexual es un síntoma automático de baja autoestima. Pienso que eso es mierda. Somos animales sociales; buscamos atención de un trillón de manera distintas, y buscar atención sexual no es más jodido que buscar atención por tu arte, intelecto o condición física.”
Lo que me pareció más interesante no era tanto las pajas mentales y físicas que Greta Christina se hacía pensando en esas paletas ciegas metidas en unas macro-discotecas horrorosas, sino que fue la defensa que hacía de ellas lo que iluminó mis ojos pensado en la claridad y la honestidad intelectual de esta escritora. En serio. Lo que venía a decir esta mujer era que los planteamientos de la prensa feminista sobre este tipo de programa iban en dos direcciones: “Por un lado se muestra pena / preocupación por las pobres chicas que están siendo explotadas ya que se aprovechan de ellas cuando están muy excitadas / muy borrachas / son muy jóvenes para saber qué es lo que están haciendo. Y por otro lado los artículos que mostraban pena / desprecio por esas chicas vulgares e idiotas que están tirando a la basura su herencia feminista al levantarse las camisetas delante de la cámara… y que lo están arruinando todo para las demás. Y yo tengo un problema con ambas actitudes. Ya que creo que hay un tufo a condescendencia, incluso elitismo, en ambas actitudes”.
“Déjame hablarles de la primera premisa. En un estricto sentido marxista, por supuesto que las mujeres en Girls Gone Wild están siendo explotadas. Reciben un sueldo desproporcionadamente bajo por su trabajo – se les paga en camisetas del programa (…)- por lo que alguien se está enriqueciendo con su trabajo. Pero he visto unos cuantos de esos vídeos, y para mí queda muy claro que muchas de esas chicas están haciendo lo que de verdad quieren hacer. Les gusta la atención, probar el exhibicionismo, disfrutan sintiéndose sexy y salvaje; es una excusa para hacer cosas sucias que de normal no hacen. ¿Qué luego se arrepentirán?. Posiblemente. Algunas de ellas casi con seguridad. Pero muchas de nosotras hemos hecho cosas en nuestra juventud que ahora lamentamos y que no podemos deshacer (mi primera relación entera me viene a la mente). Hacer decisiones estúpidas de las que una se arrepiente es parte de ser joven. Es el lado flipante de las aventuras de riesgo.”
El otro argumento, el del desprecio por esas chicas vulgares e idiotas, es el que de verdad cabrea a nuestra autora: “Parece como si la liberación sexual estuviera sólo destinada para aquellas de nosotras que tengan credenciales feministas sexualmente positivas – no para universitarias palurdas que pertenecen a hermandades y que quieren levantarse las camisetas delante de la cámara. Es como si no tuvieran el derecho de tomar sus decisiones sexuales, sólo porque toman las decisiones equivocadas. Pero todas merecemos la liberación sexual. Todos merecemos la libertad de tomar nuestras decisiones sexuales (por estúpidas y brutas que sean). Como alguien, que ahora no me acuerdo, dijo: <<No todas las batallas contra la censura pueden tratar sobre el “Ulises” de James Joyce>>. Y la batalla por la liberación sexual y por el derecho de expresión sexual no puede lucharse siempre en el terreno de un brillante performance artístico de tema sexual, o en el terreno de una relación duradera y estable donde los dos miembros hacen el amor de una forma cariñosa, bella, y extática. A veces es sobre chicas universitarias en grandes fiestas alcohólicas levantándose sus camisetas delante de las cámaras. Ese es uno de los grandes pilares de la liberación sexual feminista: no vamos por ahí recriminando a otras mujeres por sus decisiones sexuales consentidas (tampoco por sus decisiones políticas o morales… por sus decisiones estéticas, eso es otra historia)”.
Este último párrafo fue el que me alegró el día, la verdad. Ya saben lo sensibilizado que estoy sobre ese asunto, pero que alguien me dijera que las rubias tontas también pueden ir al cielo feminista me pareció un pensamiento brillante. Porque creo que, en mi ignorancia, ese es uno de los grandes atractivos del feminismo y de la liberación sexual en general: ser una fuerza progresista, de cambio social, una gran aventura que suma y de la que podemos participar todas. Las lesbianas furibundas, las colleges girls borrachuzas, los hombres sensibilizados, los gays a-marcha-martillo, las modernas gafa-pasta, las punkarras, las funcionarias… Feliz día de la mujer trabajadora.



Posted by Atiras on March 7, 2010 at 8:14 pm
fascinada, estoy fascinada…es que me encanta girls gone wild…es como salir pero sin tener que aguantar despierta, que cada vez se me hace mas dificil. Ademas, 10 $ los dos DVD??! pero si es baratisimo…anda, encargalos en Amazon!
Y creeis que les dan a la entrada de la discoteca las pegatinas para los pezones? o se los ponen con photoshop?
Feliz dia de la mujeruza!
Posted by palomitasenlosojos on March 8, 2010 at 8:14 am
Mujer, la Greta Christina esta, en un extenso artículo sobre el tema decía que los anuncios prometían más de lo que después daban… que luego, pese a su interés lésbico y sexual en el tema, lo de las tetas se volvía como rutinario. Además que los comentarios de los cámaras hacían que todo fuera mucho más despreciable… porque en conjunto, in toto, ella consideraba “Girls go wild” como una forma de espectáculo bajo, bajo. Eso es lo que me dio más envidia del artículo, como partiendo de una forma de entretenimiento sumamente baja, paleta y en muchos aspectos despreciable, podía llegar a unos planteamientos tan liberales como “chicas, lo siento, nos puede disgustar pero la Revolución Sexual fue para todas”… mientras que mucha de la gente que leo en revistas sesudas sobre cine parte de productos de élite como las películas de Isaki la Cuesta o cualquier otro director sesudo para llegar a unas conclusiones de mierda, pero de mierda oiga: “que si el público es muy gilipollas”, “que la gente es muy imbécil coño porque no le gusta este tipo de cine… si a mí me dejaran se iban a enterar esos inútiles”. Con lo que queda claro que no importa tanto el objeto de estudio como el verdadero espíritu liberal que uno tenga… y eso hay que cultivarlo, principalmente pensando y hablando con la gente…
¡¡Feliz día de la mujerzuela!!
Posted by olenska on March 8, 2010 at 10:09 am
La verdad es que tienes toda la razón. Lo importante no es el objeto de estudio sino la mirada que se le aplique. El análisis de la tal Greta Christina me parece impecable y provocador. Y sobre todo me gusta porque no renuncia a la complejidad, sino que intenta entenderla. Es decir, se enfrenta a algo que existe, y en vez de despreciarlo o pensar ‘a ver cómo encaja esto en la teoría’, lo mira de frente e intenta responder a ‘ésto, ¿qué coño significa?’, aunque descubra que tiene varios significados, incluso algunos un poco incompatibles entre sí. Y esta actitud me parece especialmente necesaria en los estudios de género, donde las teorías y categorías pesan como losas y no dejan ver la realidad, además de tener gravísimos efectos en forma de censura y restricciones en lo que se refiere a la representación del cuerpo y el deseo.
Posted by palomitasenlosojos on March 8, 2010 at 2:45 pm
Yo estoy a tope con toda esa generación de feministas pro-sexo que evitan los estereotipos y prejuicios de género (las mujeres son seres dulces y sumisos ante la explotación) y que están entrando como elefantes en cacharrería en los estudios de género… desde luego, como cualquier autora o pensadora no tienen la verdad absoluta, más aún porque provienen de campos distintos del universitario y están marcadas por vivencias muy personales y distintas de las de cualquier pensadora feminista. Sin embargo, no deja de ser interesante escucharlas, y ver como construyen un discurso no victimista. Me gusta mucho el discurso no victimista pero reivindicativo, de autogestión de la propia existencia… Y totalmente de acuerdo con la representación del cuerpo y del deseo… el deseo femenino, o humano a secas, y cual es la manera politicamente correcta de representarlo es un tema fascianate.
Posted by Paula Pirridos on March 8, 2010 at 11:40 am
[Menuda exaltación de párrafo final, te oía con ecos e himnos de fondo con subidón en las dos últimas frases, jaja.]
Ou yea men!
¿Entonces a la próxima manifestación feminista puedo ir enseñando las tetas? ¿Por qué no? Me imagino hordas de mujeres enseñando las tetas manifestándose por el derecho a ‘elegir libremente’ el enseñar las tetas… Esta psicología inversa me tiene asombrada. Pero es verdad. Grande el artículo.
Posted by palomitasenlosojos on March 8, 2010 at 2:55 pm
Posted by Eric Rune on April 10, 2012 at 1:58 pm
Si se quiere seguir alienándose a través del cuerpo. No es lo mismo enseñar las tetas aquí que en la tribu de los Tupari. Aquí tiene una gran carga sexual. Y el modo en que siempre se han tratado desde muy antiguo ademas fue siempre desde la óptica masculina, y se sigue haciendo. Hay bastante escrito sobre esto, a mi me parece una desacertada forma de hacer feminismo, desde luego. Ahora eso si, casi la mitad de la humanidad estará encantada, es decir los hombres. Podría hacerse una revista incluso estilo playboy, pero feminista eso si, con una mujer en portada desnuda, y dentro de la revista artículos en defensa de la mujer, la igualdad, o la equidad. Todo un triunfo, si señor.
Posted by Olenska atónita on March 10, 2010 at 11:40 am
Déjate de feminismos retorcidos y vamos a lo que importa. Reflexionar? pá qué, con lo fácil qué es:
La alcaldesa socialista del pueblo de Emperador decidió para la semana de la mujer pagar a todas las mujeres del pueblo sesiones de peluquería y maquillaje para que se sientan más guapas. ¿Cómo te has quedado? ¡Viva el feminismo bien entendido! Y es alcaldesa. ¡Y socialista!. No tengo palabras:
http://www.levante-emv.com/comarcas/2010/03/06/emperador-pone-guapas/684867.html
Aquí el resultado inevitable de tan brillante y feminista iniciativa: el Levante titula, claro, “Reinas por un día”. ¡Olé!
http://www.levante-emv.com/comarcas/2010/03/10/reinas-dia-emperador/685959.html
Todo un ejercicio de empoderamiento profundo y transformador, sí señor.
Posted by la pere on March 10, 2010 at 2:54 pm
yo hice eso el otro dia con christian supersensitivo,me estaba aburriendo en casa de una gente y pues nada,dije”me las piro”y christian me dijo”pero te vas a ir así,sin enseñarnos las tetas ni nada”y pues me subí la camiseta para asombro de mi público (que eran tres hombres)y la mantuve así un ratito y luego dije adiós y me fuí.Y se quedaron flipados,habiendo como habían grandes huesos de la scena queer entre ellos,igual no es lo mismo porque mi acto no fué del todo espontáneo porque obedecía a la petición de un hmbre,si,muy queer,pero uno con rabo,y bueno la verdad es que me pegó subidón pillarles por sorpresa,él que se desnuda en todas las jornadas,quizá porque no soy una rubiaza hot,y bueno,no es que sea una intelectual hiperfeminista,pero mi carrera en la movida ya la tengo,oiga
NOSOTRAS LAS QUE VENIMOS DEL FEMINISMO TAMBIÉN NOS LEVANTAMOS LA CAMISETA !!!!!!!!!
Posted by iosu on June 25, 2010 at 12:29 am
estoy de acuerdo con la mujer que anda protestando, que contraten solo tias buenas y las saquen ligeras de ropa, es una cabronada, deberian seguir una politica de empleos como todos los demas, pero tambien estoy de acuerdo en que que una mujer utilice su sexualidad no es malo. las feministas siempre andan queriendo censurar cualquier anuncio, sea en revistas tv o vallas publicitarias en el que salgan mujeres semidesnudas . como cualquier espectaculo y publicacion con el mismo tema.
Posted by Lucas Morcillo Mata on December 30, 2010 at 1:05 pm
ERES GILIPOLLAS CON GANAS DE LLEGAR A SER BASTANTE CABRÓN
Ahora, si esto da para tanto, te enumero los motivos:
1º La mujer del cartel no lleva nada feo, ni el pelo ni las gafas ni su pantalón (que no es un chándal) ni sus chanclas. Es ropa NORMAL de calle. Si le pusieras esa misma ropa a la modelo seguro que te la machacabas igual.
2º Contratar en un bar a las personas en función de su atractivo sexual es tan injusto como hacerlo por su capacidad de descanso durante las horas de sueño (nivel de atención), por su salud a nivel nutricional, por si roncan o no, o por si cagan bien o están estreñidas.
Habría que verte a tí sometido a estos análisis.
Si vas a ser actor porno, controlador aéreo, o atleta, pues está bien, pero ¿para un bar? tú eres gilipollas y en tu casa no lo saben.
3º Buscar atención sexual SÍ ES MÁS JODIDO que hacerlo por tu arte o intelecto. Las personas no pueden evitar ser guapas o feas, altas o bajas, gordas o flacas, negras o blancas; pero sí podemos elegir entre ser cultos o palurdos, buenos o malos, o como en tu caso, gilipollas y bastante cabrón.
4º SOLO TENGO UNA COSA EN CONTRA DE ESE CARTEL
Donde dice mujeres, debería decir PERSONAS. Las personas no somos objetos de decoración, es más, ningún ser vivo con emociones debería serlo.
A TOMAR POR CULO TÚ Y TU CASTA DE SEGUIDORES.
Lucas Morcillo Mata
Posted by palomitasenlosojos on December 30, 2010 at 9:24 pm
Ostras Lucas… cuanta agresividad (y que poca ironía)… si ¡¡yo mismo me visto como la tipa del cartel!!!.. y no te cuento nada de mi experiencia laboral porque salvo inspección anal me he visto sometido a todo tipo de análisis. De verdad, hazte mirar esa agresividad porque Palomitas es una safe zone para feministas, marimachas, chicos putitas, guarrillas, castos, pajilleras, amas de casa con intereses, camareras de noche (y de hotel). De todas formas, ¡¡¡gracias por insultar!!!… un insulto en la blogosfera es lo más parecido al éxito. Ahora, la duda que me asalta es… ¿por qué te has subscrito al blog?… no lo entiendo, pero en fin, soy amigo de las contradicciones, pero de verdad, hazte mirar la agresividad. Una puntualización mas: es al contrario, yo soy seguidor de mis lectores porque los conozco a casi todos, es todo muy familiar. Un piquito, y no te mosquees, y lee las líneas y después entre líneas, que parece que no pero hay un abismo.
Posted by Eric Rune on April 10, 2012 at 1:48 pm
Según mi punto de vista todo lo que reactualice, enmarque, o condene a un grupo a ser la Alteridad inesencial es criticable, y no es demasiado bueno extender su practica. En este caso el grupo del que hablamos es la mujer, y está claro que en lo social las consecuencias de esto son evidentes con respecto al grupo hombre. También es de mi idea que la alienación a través del cuerpo, de una parte del cuerpo, o del mismo dinero, es altamente nociva para el desarrollo humano. Así como la visión e instauración del cuerpo fragmentado. Al final nos convertimos en comercio, y consumo. Es de capital importancia recordar a Kant: “el hombre es fin en sí mismo, es decir, no puede nunca ser utilizado sólo como medio para alguien -ni aun por Dios-, sin, al mismo tiempo, ser fin”.
Desde el nacimieno a las niñas se las educa de manera diferente que a los niños, al final se les enseña que hay que hacerse objeto para gustar. La iniciación sexual es un proceso complejo y que además es contradictorio para la mujer, se la ha educado para la pasividad, con una aculturación llena de prejuicios y prohibiciones.
Posted by palomitasenlosojos on April 10, 2012 at 2:16 pm
Hola Eric, primero, gracias por comentar… no sé si ahora escribiría lo que escribí del modo que lo hice porque siempre me parece que las cosas las escribe alguien que no soy yo…y aunque en gran parte estaba citando, sí que creo que el artículo tiene matices y que tenemos que centrarnos en los que nos pueden servir, por ejemplo, el modo delicado, digno, y no condescendiente con el que estudia las actitudes (las actitudes, no las personas, como bien citas a Kant, las actitudes) de las mujeres de Girls gone wild… es verdad en lo que dices un poco más arriba de la fragmentación del cuerpo, de que las mujeres sólo obtienen poder a través del cuerpo… etc etc. pero, vaya, la realidad, sobre todo cuando lidiamos el cuerpo es compleja y esta estudiosa al menos lo intenta comprender.