Hoy en día existen muy pocos buenos poetas. Y no digo gente que escriba en rima, porque ya casi nadie lo hace, sino que me refiero a cómicos, a gente que haga poesía con su cuerpo. Si nos ponemos muy estupendos y miramos a la historia del cine podemos pensar en Buster Keaton o en Jerry Lewis (aunque a este último nunca lo comprendí), pero hacer de Buster Keaton o de Jerry Lewis en la época actual es como escribir alejandrinos. Una cosa pasadísima. Quien ha venido a renovar este escenario aburridísimo de cómicos que cuentan sus gracias delante de un micrófono (la tradición americana del stand-up comedy) es el francés Rémi Gaillard que se hizo particularmente famoso por saltarse las medidas de seguridad de la Copa de Francia de 2002, tomando parte en las celebraciones y saludando al presidente Jacques Chirac. Su estilo, como decirlo, de cámara en mano y pandillita de amigos tiene su base en el humor Jackass, esa famosa serie de la MTV donde un grupo de amigos se lastimaba lanzándose desde los sitios más absurdos y llevando a cabo las pruebas más sadomasoquistas. Pero, esta angustia posmoderna de la mortificación del cuerpo que transmitía Jackass (un poco al estilo El club de lucha), y que fue adoptada por miles de jóvenes que acabaron hiriéndose imitando a sus descerebrados ídolos en youtube, tenía un problema: era totalmente apolítica, no es vano es puro producto MTV. Rémi Gaillard hace mucho más que eso (aunque generalmente salga golpeado de todos sus videos), hace Jackass político. ¿Y cómo hace eso?. Pues tomando otra de las grandes tradiciones francesas, la corriente filosófica del situacionismo. Es decir, crea situaciones, momentos extraños, que ponen en relieve el espectáculo de la vida diaria, que subrayan como hemos interiorizado el espectáculo como forma de poder, y como nos vemos desbordado por él cuando se materializa delante de los ojos. Resumiendo: lejos del gran Jacques Tati, Rémi hace slapstick anarquista. El slapstick es, en su concepción limitada, ese humor físico de las primeras películas del cine mudo. Ese humor de tartazos y de persecuciones, que es actualizado por el francés, como un modo de crítica social que mantiene los estereotipos de donde surgió esta tradición: los bufones gendarmes franceses con grandes bigotes, el héroe cómico metiéndose en líos… En fin, lo que les diga, un poeta:
El lema que aparece en todos sus vídeos es: “Es haciendo algo cuando te conviertes en alguien”. Pues eso.

Posted by la pere on February 24, 2010 at 12:23 pm
oye que grande que te has currado un artículo de este tipo de la cual soy fans,yo cuando lo descubrí me pasé una tarde investigando sus acciones y pensé que este cabrón era el último anarquista o que me estaba tomando el pelo o todo a la vez y claro,me prendé de el como cualquier chiquilla de su profe radical de valenciano en el insti,nosotros aspiramos a su tremenda sabiduría
Posted by palomitasenlosojos on February 24, 2010 at 8:41 pm
Pues muchas graciassss chica. Me ha encantado lo de lo del “profesor radical de valenciano en el insti”. Y sí, todos aspiramos a ese sano anarquismo pop de Rémi… y eso que me faltó poner el vídeo del falso Tour de Francia. Que eso es situacionismo en estado puro a lo que tenemos que sumar que las cuchufletas con la policía se rodaron con un Sarkozy plenipotenciario ministro de interior llamando “racaille”, es decir, “basura” a la gente de los suburbios… lo dicho, el sketch del tour…
Posted by xuspi on February 24, 2010 at 1:02 pm
Magistral y ¡Que cabrón! a la vez
Posted by palomitasenlosojos on February 24, 2010 at 8:46 pm
Sabía que una degustadora de estas cabronadas lo sabría apreciar…
Posted by Atiras on February 28, 2010 at 1:39 am
bueno, genial, deberia estar durmiendo el curri tailandes pero esto es demasiado…..genial