¡¡¡ Que gran alegría!!!. Verán, les cuento, hace unos cuantos posts y hace unos cuantos meses cuando descubrí a la gran cantante y actriz Grace Chang empecé una investigación en you tube sobre grandes iconos del cine oriental (y perdónenme la grosería de oriental) de la década de los 60s. Al par de semanas tenía un material que podíamos considerar más que jugoso: películas de mujeres motoristas, bellas chicas yeyés, grupos imposibles y versiones que hacían sangrar los oídos. Sin embargo, ¡¡ops!!, de repente una serie de reclamaciones de copyright hizo que todo ese increíble material desapareciera, cosa que llevo incluso al cierre de varios blogs dedicados a ese periodo y a ese espacio geográfico: “ante la imposibilidad de encontrar un buen material de…”. Sin embargo, si hay algo que puede superar a la tenacidad de un esbirro, de un abogado del capital, es la pasión asesina de un fan. ¿Cómo podría un gran amante de las divas chinas y japonesas dejar de esparcir la buena nueva?. Cómo parar la circulación de esos cromos satinados que representaban a esas mujeres increíbles, bellas, misteriosas, y que encima me bailaban moderno, pero moderno de los 60s y en China, que como cualquier traducción hacía que la cosa quedara como extraña y como que no se entendiera. Esos fans finalmente han acabado con la gran sequía en la que nos había sumido youtube, y han devuelto voz y vida a las grandes. Una de ellas, y que me tenía loco perdido, era Josephine Siao. La Siao para que ustedes se hagan cargo es una de las principales actrices, bailarinas y cantantes de los 60s, una estrella rutilante, atractiva y dinámica, que digo dinámica, termodinámica, que sobresalió en la producción cinematográfica honkongnesa de esa década. Por no decir, que junto a la otra estrella del momento Connie Chan, fueron no sólo las primeras estrellas para adolescentes chinas, sino que encima fueron las pioneras, ay, del cantopop. Es decir, el cantonese pop, la música de los baby boomers chinos que se cantaba en cantonés y que recibía influencia de la música occidental del momento. Himnos terriblemente modernos, que al igual que ocurría en cualquier época y lugar, eran cantados por personas jóvenes, cultas y sofisticadas.
Conviene recordar que Hong-Kong era, por aquel entonces, una pequeña isla con un régimen especial dentro de la férrea administración China. Invadida por los ingleses y de gran influencia occidental representaba el segundo sistema dentro de un país unificado (un país, dos sistemas). Esto es, era el capitalismo dentro de la República Popular China, allí es donde se instalaron unos estudios cinematográficos con un sistema parecido al de Hollywood, con una producción divida por géneros (artes marciales, melodramas, y películas para jóvenes) y dividida por costes de producción: habían películas de clase A, es decir, de gran presupuesto, que se rodaban en Mandarín y que eran pelis comunistas o grandes gestas heroicas. Y había, amigas, películas de clase B, las cutrrrrres, que se rodaban en cantonés, y que eran las pelis que contenían melodramas, chicas yeyés, y disparates semejantes. Por decirlo claro, Hong Kong era la cuna de toda la mierda popular china que tanto nos apasiona. Junto a los estudios cinematográficos, se asentaron los cabarets, los parques de atracciones y las modas más idiotas. Hong Kong era un sitio alucinante que contenía una población férreamente apegada a sus costumbres pero con ocios modernos y occidentales. Todo este ambiente electrificante fue captado por canciones como Kowloon Hong Kong de las Reynettes (de ascendencia filipina), cantada en 1966, es decir, dos años después del crucial concierto de los Beatles en esa ciudad:
Aunque resulta difícil resistirse a una letra como “Chop Chop Chop /A Habba Habba Joe Ding How Ding How / Kowloon Kowloon Hong Kong /We Like Hong Kong” volvamos a la gran Josephine Siao, que empezó su carrera haciendo, oh Dios, pelis de wuxia. Es decir, seriales de artes marciales chinas con efectos especiales dibujados a mano. Vean un ejemplo alucinante de wuxia con una jovencísima Josephine Siao haciendo de las suyas, que más concretamente consiste en saltar por los aires y acuchillar personas. Como verán, Matrix inventó poco, o nada, si acaso suprimir los “pfiiiiiiiiiiiiii” (merece la pena, créanme):
Toda esa energía dinámica de artista de las artes marciales se convertiría en movimientos espasmódicos en las películas en las que la Siao hacía de jovencísima estrella de la canción y, sobre todo, del baile. Porque la Siao… ¡¡como bailaba!!, de moderno y de bien. Aquí la tenemos en una peli en la que se representaba lo que entonces se conocía como los “Tea Dances”, los bailes que animaban las tardes del fin de semana en bares y restaurantes, y que permitía a las bandas que residían en Hong Kong, pero que venían de todo el orbe oriental, darse a conocer. La que vamos a ver es una versión del Don´t be cruel de Elvis Presley, pero poco importa frente a los giros modernistas de la Siao llamados en aquel entonces bailes “a-go-go” y que llevan al respetable al paroxismo. Realmente sabes que lo estás haciendo bien cuando el público empieza a despeinarse enloquecido o se apaga cigarrillos en las manos:
Y es que menuda hembrrrrrrrrrra la Siao, y que pelazo, oye, que seguro que todas las noches se lo peinaba hasta quinientas veces: 497-498-499…y… ¡¡500!!. Aquí la tienen moviendo el pelo y todo lo que queda por debajo de él en un arrebatador estilo yeyé:
Claro, que por superficial que sea este repaso no podemos caer en el error en el que han caído muchos estudiosos de la Siao, es decir, en contradecir la Siao karateca con la Siao chica ye-ye. Cuando, precisamente, ha habido filmes que han unido de manera magistral estas dos facetas de nuestra diva, tal y como atestiguan estas imágenes en los que la Siao igual te da un mamporro que te mueve las caderas como Dios:
O estas otras, que me encantan y que pertenecen a una peli en la que la Siao hace de agente secreta imitando el estilo de James Bond. Bueno, pero oye, una cosa es que tengas una misión super-encubierta y otra es que una amiga te invite a bailar el baile del bambú, y es que cuando una amiga te invita a bailar el baile del bambú no hay quien pueda resistirse. “En la calle-lle-veinte-tres-tres…”
El contacto dispuesto a vender secretos de estado entra a última hora en el bar y la mira como diciendo “pero-la-hija-de-puta-esta-que-me-esta-haciendo” y ella en plan “no, va, tía, para, que me meo de risa”. He ahí la grandeza y la ductabilidad de una actriz como la Siao que te puede hacer de una agente con una misión crucial para la Republica Popular China, pero, al mismo tiempo ser supeeeeeeer-pava. Si acaso le tuviéramos que poner un “pero”, es que la mujer, para qué engañarnos, buena voz no tenía. La sabía proyectar… pero no, no tenía buena voz. Aquí la tienen destrozando Love potion number 9 de The searches en un video donde se nota que lo suyo es moverse. Como se crece la tía con un par de saltitos…
Y aquí destripando el Kiss quick de Elvis Presley que ya le tenía ganas la tía, ya. En el minuto 2:31 salen un par de occidentales que claro, no saliendo, como nosotros, de su estupor no saben qué cara de poner. Menudo papelón. Luego de la canción hay un pase de modelos de moda occidental que también, también es digno de verse.
A pesar de que la mayoría de actrices del periodo dejaron su prolífica carrera al casarse, el caso de la Siao es excepcional porque no sólo porque continuo triunfalmente su carrera en el cine adulto, y aquí está su filmografía para demostrarlo, sino porque cuando finalmente la abandonó fue a raíz de iniciar los estudios de psicología, centrándose especialmente en estudiar los maltratos y abusos sexuales hacia los menores hasta acabar creando su propia asociación de defensa de la infancia. La wikipedia nos informa de los múltiples premios que recibió incluidos el misterioso “Spain Film Festival and Taiwan Film Festival” en 1974. No sé qué hacíamos en los últimos años del franquismo dando premios a la Siao, pero no podemos más que concluir que fue una de las últimas decisiones acertadas del Régimen.


Posted by finonna on December 7, 2009 at 10:55 am
Nacho!!!!! Com t’estime ! Sorpreses a l’autisme ye-ye. Petons
Posted by palomitasenlosojos on December 11, 2009 at 10:36 am
Yo también te quiero mucho aunque pa lo poco que nos vemos parece que, chica, vivas en Camboya. El otro día me acordé de ti porque me fue a cambiar la pila del reloj y pensé “tendré que llamar a Fina para que me lo ponga en hora”, pero los idiotas de la relojería hicieron demasiado bien su trabajo.